Home / Opinión / Editorial / Evitar el dolor
Foto Maria Esther Duque Martin Promotora

Evitar el dolor

Odio la guerra, las declaradas, y las que se producen de manera sibilina matando sin descanso y sin por qué o basándose en razonamientos egoistas que se olvidan de que no vivimos solos en el mundo y que causamos dolor profundo.

Hay conflictos que ya no se saben ni cómo comenzaron y soluciones que nadie quiere ni plantearse, o mejor no hacerlo, no sea que nos salpique la culpa del dolor causado.

Pero los resultados son los mismos: muerte, destrucción y pobreza.

Sobre todo de los más desvalidos, aquellos que no saben por qué no pueden compartir espacio con los niños de enfrente, que es lo que se sucede para que salgan a la calle, jueguen con el balón y los asesinen, para que un grupo de terroristas se los encuentre, los secuestre y acabe con ellos. Qué más da cuáles sean los motivos, ¿por qué deben morir niños? Soberbia, egoísmo, fanatismo…

Cualquier tipo de violencia es nauseabunda, sobre todo cuando se ejerce de una manera impune. Sí, cometemos injusticias sólo por el hecho de nacer donde hemos nacido, de una forma semi inconsciente nos enfrentamos al hecho de que mientras nosotros llevamos una existencia más o menos cómoda, hay en otro lugar del mundo quién fallece por no tener qué llevarse a la boca. Hay miradas en la vida que son indescriptibles, como la que un hijo pone sobre su madre o su padre, y como la de los progenitores cuando lo observan de lejos o de cerca.

Es la más bella. Al mismo modo que la más cruel es la de un padre portando el cadaver de su pequeño en los brazos, de una madre tratando de que el ser que nació de sus entrañas abra de nuevo los ojos, mientras la sangre cubre su cuerpo.

No entiendo la ‘justicia’ de los hombres que en voces que vienen de su interior justitican esas estampas. No hay batallas que merezcan la vida de un ser inocente, que ni siquiera sabe quién es ni porqué se le ataca. Que tristes somos si cerramos los ojos a esas realidades, y qué crueles sino las condenamos y combatimos con las armas que podemos: aunque sea la voz, la palabra.

Te puede interesar

016, violencia de género, violencia género, mujeres, violencia mujeres, dependencia, discapacidad, discapacidad violencia-genero, mujeres discapacidad, juventud, adolescencia, delegación gobierno, gaceta castilla-león, esther duque, gaceta castilla y león, prevenir, cuidar, proteger, 016, violencia de género, violencia género, mujeres, violencia mujeres, dependencia, discapacidad, discapacidad violencia-genero, mujeres discapacidad, juventud, adolescencia, delegación gobierno, gaceta castilla-león, esther duque, gaceta castilla y león

Prevenir, cuidar, proteger

La Oficina de Igualdad convoca el 22 de noviembre a personas e instituciones implicadas en …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies
WP-Backgrounds by InoPlugs Web Design and Juwelier Schönmann