Dicen que la de la jubilación es la mejor etapa de la vida, sobre todo los primeros años, cuando con la salud plena, ya asumida que se pasó la etapa de levantarse a la misma hora de manera rutinaria para realizar las tareas comunes de cualquier profesión llega el momento de la libertad para ser y expresarse como uno mismo. Pero… ¿Esto es realidad? ¿O quizá un mito?
Ahí entra la tómbola y los números que te toquen:
Puede que tengas la suerte de contar aún con tus progenitores. Uno o dos de ellos. En ese caso será probable que el grado de Discapacidad o de Dependencia sea elevado, o vaya elevándose con el tiempo porque a los 90-100 años la calidad de vida no es, obviamente, igual que a los 70. Tu “responsabilidad” será entonces la de hacerte cargo de sus necesidades y con todo el amor y abnegación: levantarlo, limpiar, hacer la compra, cocinar, darle de comer, cambiar el pañal, llevar al médico cuando toque. (cada cosa en su caso o todo a la vez). Y si puedes después disfrutar, de un rato para ti.
Que disfrutes de seguir conviviendo con tus vástagos a los que debes mantener porque su trabajo (o carencia del mismo) les impide emprender una vida por si mismos. Y ayudarlos en todo poniendo a su disposición tiempo y dinero que tú pensaste irían directos a disfrutar de tí mismo/a.
Que disfrutes de unos hijos casados, viviendo en pareja, o padres en soledad que a su vez tienen su propia prole. ¿Qué ocurrirá contigo entonces? En la papeleta de la sociedad contemporánea: la ‘corresponsabilidad’. Los encargados de asumirla: los abuelos… Nada más que añadir.
Que tengas a la vez que cuidar de tus padres y nietos al mismo tiempo, tratando de compatibilizar las labores como los funambulistas de los cromos que hacían con los platos sobre palillos chinos.
Pero eso no es todo…
Tras diez años aproximadamente que dure esta situación que con tanto amor has llevado… Lo peor: las consecuencias.
Que con el paso del tiempo, cuando tengas un grado de Discapacidad o Dependencia (reconocido o sin reconocer -no nos vamos a meter en esos mimbres en esta columna-) esa familia te deje sol@.
Resumen:
De profesión a partir de los 67 años* cuidador/a.
Salario: 0 euros.
Coste para el Estado: el 100 por cien de la nómina de la Seguridad Social. (El ahorro del Estado por la inversión en cuidados profesionales y conciliación es mayor que el presupuesto destinado a la pensión media de una persona en edad.
Coste personal: aceleración del grado de Dependendencia o Discapacidad provocado por el sobreesfuerzo físico y/o emocional realizado durante todos los años durante los que se desarrollan las labores de sustitución del Sistema Público.
Formación: ninguna o casi ninguna
Acompañamiento: sin conocimiento del funcionamiento del sistema: 0.
Ante todo esto: TODO MI APOYO público y mi reivindicación por un futuro para las personas que con 67 años y más merecen LO MEJOR. No porque “nos lo han dado todo, etc.”, como es el mantra de algunos. Sino porque es el DERECHO adquirido.
Hay que recordar que ya la edad de jubilación se ha elevado en España y la sociedad sin rechistar a diferencia de otros países donde defienden sus derechos.
