“Estamos en un proceso de mejora e innovación constante, adaptándonos siempre a las necesidades, preferencias y gustos de cada persona”

Una vida de calidad y plena, este es el objetivo de las personas mayores cuando llegan a la jubilación. ¿Cómo responden las administraciones públicas a esta demanda? Viajes, formación, entretenimiento y ocio pensado en un perfil de ciudadanos y ciudadanas que cada vez es más hetereogéneo y longevo. Isabel Blanco Llamas, consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades analiza lo que se hace desde su departamento y cómo ha sido y será la evolución de los programas.


Acaba de finalizar el verano y las vacaciones. Es momento de hacer balance de viajes. ¿Cómo han transcurrido hasta ahora los del Club de los 60?
Los viajes del Club de los 60 han sido como todas las cosas tras la pandemia. Una gran maquinaria que hay que poner en marcha y ajustar una vez que se para. Los destinos habituales han tenido un éxito tanto en organización como en participación. Y por otro lado, hemos logrado solucionar algunas incidencias en aquellos puntos más exóticos que tienen cada vez más demanda y que requieren de más adaptación y de organizaciones más complejas como es el caso del desarrollado a Jordania o a los Fiordos, que ha tenido una gran aceptación.
Hay que recordar que en 2023 se han ofertado 27.604 plazas para viajar en primavera y otoño y 29 destinos, 16 nacionales, 12 internacionales, entre los destacan tres combinados con territorios de Francia, Andorra o Portugal y dos en las islas, en Baleares y La Palma y 13 internacionales, junto a los ya mencionados antes de Fiordos y Jordania, Croacia, Irlanda, Noruega, Selva Negra, Grecia… Así como uno transoceánico a la Riviera Maya y un crucero por el Adriático y el Egeo.
Este es uno de los programas que más aceptación tiene. Se ha demostrado que han vuelto a verse las colas en las oficinas del Club de los 60 y en los correspondientes registros habilitados en la región. Y lo que nos sorprende es la poca presentación mediante la vía telemática. Al preguntar a los interesados, una de las respuestas es el miedo a no entrar en el sorteo.
Nosotros queremos trasladarles un mensaje de tranquilidad. Todas las solicitudes, con independencia de la vía que sean presentadas, se valoran exactamente igual y entran en el sorteo de la misma forma.
Al finalizar cada temporada y cada viaje realizamos una valoración pormenorizada y cuando por ejemplo, en un destino nuevo, puede que algunas expectativas no se cumplan, las rectificamos en la medida de nuestras posibilidades para que los próximos visitantes disfruten de una experiencia más enriquecedora. Estamos en un proceso de mejora constante, adaptándonos siempre a las necesidades y preferencias y gustos de cada persona.


Comienza un nuevo curso y con él la vuelta de la Universidad de la Experiencia. El año pasado se implantó la teleformación, ¿cómo ha resultado y qué desarrollo va a tener en este año escolar que empieza?
Es uno de los programas que más hemos impulsado durante los últimos años. Actualmente cuenta con 37 sedes, 27 de ellas con clases presenciales, de éstas 15 en localidades distintas de las nueve capitales de provincia de nuestra Comunidad y 10 sedes online en municipios más pequeños, afianzando el compromiso de la Junta con el mundo rural.
Nuestro objetivo es apostar por él, y seguir ampliándolo porque la demanda es alta. Por un lado, en las sedes presenciales queremos aumentar el número de plazas con el apoyo de las propias universidades. El pasado curso se destinaron más 250.00€ (254.894€), para 4.788 matriculados (4.672 presenciales y 116 online).
Para nosotros el hecho de que las sedes online hayan funcionado tan bien es una gran satisfacción. Una vez que los alcaldes, en los diversos municipios conocen cómo funcionan, nos piden incorporar este programa a sus pueblos. Hay que tener en cuenta que los desarrollamos con su apoyo.
Ahora, para este próximo curso implementaremos mejoras como el aumento de las sedes online, el aumento de aulas en aquellas sedes con un mayor nivel de participación y el incremento de horas de los itinerarios presenciales.
Hay que tener en cuenta que no es una formación cualquiera, sino que te ofrece al acabar una titulación, y a la vez la posibilidad de interactuar con el resto de alumnos, con los profesores. En el caso de la virtual, con la persona que coordina las actuaciones.


Otras de las iniciativas que se realizan con las universidades de Castilla y León son las de los alojamientos compartidos y las aulas de la experiencia. ¿Cómo va su desarrollo y qué implican?
La apuesta por el desarrollo de esas actividades, por el intercambio intergeneracional es fundamental para nosotros. Seguiremos apostando por estos programas, pero no solamente por ellos. Entendemos que es bueno que las personas mayores puedan mostrar su experiencia a los más jóvenes y que éstos ayuden a los más longevos en otros campos. No sólo hablamos de las nuevas tecnologías, sino de otros ámbitos de este mundo tan cambiante.
Por ejemplo, junto a Aspaym hemos puesto en marcha un campamento abuelos-nietos en Cubillos del Sil. Una actividad en la que personas con discapacidad o no de diversas generaciones conviven.


En este contexto intergeneracional y de innovación, este año se han realizado dos iniciativas como el MOAI de intercambio con colegios y la FITECU (la Feria del Cuidado), ambos con Fondos Europeos. ¿Cómo se trasladan las experiencias de estas iniciativas al día a día de las personas mayores?
El pilotaje de estos programas con Fondos Europeos es fundamental porque nos permiten probar y desarrollar todo tipo de ideas. El modelo ‘A gusto en Casa’ comenzó con el conocido como ‘Rural Care’, que fue la antesala y lo mismo ocurre con el MOAI y el resto de acciones que desarrolla el equipo de la Gerencia.
El caso de la Feria Tecnológica del Cuidado celebrada en Villardeciervos sirvió también para demostrar que hay que perder el miedo a celebrar eventos y encuentros en el mundo rural y llevar hasta el destinatario final las nuevas tecnologías y lo último ya que nos lleva a mejorar la calidad de vida de las personas usuarias y de los cuidadores que tienen.
En una Comunidad como Castilla y León en la que hay que llevar los servicios al territorio, en la que de 2.248 municipios, más de 6.000 pueblos, sólo más de 15/16 tienen más de 15.000 habitantes. Por ello, para nosotros demostrar que las nuevas tecnologías se aplican y se pueden llevar hasta el mundo rural fue esencial. Hay que tener en cuenta que el 42,85 % del total personas mayores 65 años vive en medio rural. Tenemos que ser ambiciosos y realistas, y facilitar que las personas puedan quedarse en su casa y todos los programas que organizamos los llevamos a cabo pensando en prevenir la Dependencia y lograr que las personas mayores de la Castilla y León tengan garantizados los recursos con independencia de donde residan.

Para mí, la Covid fue un punto de reflexión y en este sentido la coordinación con el movimiento asociativo, en todos los sentidos, debe volver a tomar un rumbo nuevo y recuperar lo que era modelo de éxito.

ISABEL BLANCO LLAMAS, CONSEJERA DE FAMILIA E IGUALDAD DE OPORTUNIDADES


Justamente, ese 42,85 % de la población está representado por las asociaciones de Jubilados y Pensionistas que tiene una gran influencia en el entorno. ¿Cómo se trabaja con los colectivos?
Son más de 1.900 las asociaciones de mayores que hay en Castilla y León y es verdad que la conexión que hay con la administración es muy buena. Pero lo que se vio muy afectado con la pandemia es el trabajo dentro de las propias organizaciones. Se han perdido los encuentros anuales, las reuniones dentro de las propias provincias y fuera de ellas.
Para mí, la Covid fue un punto de reflexión y en este sentido la coordinación con el movimiento asociativo, en todos los sentidos, debe volver a tomar un rumbo nuevo y recuperar lo que era modelo de éxito.
También tenemos que ser conscientes de que el modelo de persona mayor es muy diferente y ellos nos reclaman cosas diferentes y tenemos que adaptarnos a ello. Por ejemplo, con el empleo de las nuevas tecnologías.
Estamos hablando de acciones pensadas para personas que desean estar activos en sus vidas.


Pero, ¿qué ocurre con aquellas que no saben con qué recursos cuentan, o viven situaciones de soledad no deseada cronificadas que requieren ayuda? ¿Cómo se detectan los casos?
Lo primero que hay que tener en cuenta es que no hace falta vivir solo o sola para tener esta situación. Hemos visto casos de personas que residen con su pareja. Es una realidad que nos preocupa y de la que nos estamos ocupando.
En el caso de las ciudades, donde es más difícil de detectar, estamos desarrollando programas con las comunidades de vecinos y los centros de personas mayores, así como con el Tercer Sector, con el fin de encontrar y actuar.
Pero también contamos con una herramienta fundamental: la teleasistencia avanzada. Muchos lo asocian a los aparatos tecnológicos: el hecho del botón, de los detectores de humo o del localizador GPS, pero lo esencial está en las personas que atienden las llamadas o son proactivos y de forma regular contactan con el usuario para conocer su estado o recordarle una cita médica. Es una herramienta fundamental y gratuita de la que pueden disponer todos los ciudadanos.

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