Waldo y Lana, dos personajes inmersos en el frenesí del Madrid de los años noventa, en plena obsesión nacional por el dinero y la modernidad, se conocen y comienzan a cuestionarse el rumbo de sus vidas. Él, un publicista desencantado, y ella, una investigadora de mercado, deciden abandonar sus exitosas carreras para perseguir un viejo sueño: mudarse al Priorat y regentar un pequeño hotel de turismo enológico. Sin embargo, la complejidad del cultivo de la vid, conocida como «viticultura heroica», se convierte en una metáfora de los altibajos que enfrentan en su propia relación.
Con el paso de los años, la pareja enfrenta el desgaste de los sueños que una vez los unieron. Waldo se refugia cada vez más en el jazz y en su psicoanalista, mientras que Lana asume sola las riendas del negocio, cuestionando las decisiones que los llevaron hasta ese punto. En el verano de 2019, al cumplirse 25 años de su llegada al pueblo, planean una gran celebración, pero el ambiente está cargado de una palpable ambivalencia.
El autor Fernando Ontañón, con su estilo directo y penetrante, ha logrado cautivar a la crítica con su capacidad de narrar lo cotidiano y lo profundo. «Te coloca siempre en la antípoda de lo previsible y de lo convencional», dice Marta Sanz, mientras que Enrique Villagrasa añade: «Narra admirablemente, sin el menor miramiento, y eso espabila y hace daño, pero limpia y sana».
Ontañón, nacido en Santander en 1972, ha desarrollado una prolífica carrera literaria, con títulos como Relatos invisibles (2010), El periodista despedido (Premio Dulce Chacón, 2014), y El orden invisible de las cosas (2016). Con su nueva novela, Ontañón confirma su capacidad para retratar con maestría la lucha entre los ideales y la realidad.
