El uso mayoritario del gas natural reduce la factura eléctrica en ciudades del norte, frente al elevado consumo de luz en el sur
Valencia, 27 de febrero de 2026
Durante los meses de invierno, el impacto de la calefacción en la factura energética dibuja una clara división territorial en España. Mientras los hogares del sur soportan un fuerte incremento del gasto eléctrico, el norte del país consigue rebajar su factura de la luz hasta en un 75% gracias al predominio del gas natural como fuente principal de climatización, según un estudio del especialista energético Hello Watt.
La diferencia no responde a un menor uso de calefacción, sino a la distribución del consumo energético entre electricidad y gas, un factor clave que condiciona el importe mensual que pagan las familias durante los meses más fríos del año.
Santander, Logroño o Vitoria: menos luz, mismo confort térmico
Ciudades del norte como Santander, Logroño, Vitoria o Pamplona registran algunas de las facturas eléctricas más bajas del país en invierno, con importes medios cercanos a los 49,44 euros mensuales. La razón es estructural: en estas zonas, la calefacción mediante gas natural desplaza gran parte de la demanda energética fuera del recibo de la luz.
Este modelo permite contener el gasto eléctrico incluso en periodos de temperaturas bajas, aunque no elimina el coste energético total, que se traslada en buena medida a la factura del gas.
El sur, dependiente de la electricidad para calefacción
En contraste, el estudio sitúa a Murcia como la ciudad con mayor factura eléctrica invernal, con una media de 84,91 euros al mes, seguida de Palma de Mallorca (80,22 €) y Sevilla (78,90 €). En estas áreas, el uso de radiadores eléctricos y bombas de calor convierte a la electricidad en el principal vector energético del invierno.
El resultado es una factura de la luz sensiblemente más elevada que la del norte, incluso cuando el nivel de confort térmico es similar.

Pagar menos luz no siempre equivale a gastar menos energía
El informe advierte de que una factura eléctrica más baja no implica necesariamente un ahorro global. En el norte, el menor consumo de electricidad se compensa con un mayor peso del gas natural, mientras que en el sur el coste se concentra casi por completo en la luz.
La calefacción continúa siendo la principal necesidad energética de los hogares españoles, y su impacto económico depende tanto del sistema utilizado como de la adecuación de las tarifas contratadas.
Ajustar la tarifa, el factor decisivo
Según el análisis, una tarifa de luz o gas mal adaptada a los hábitos reales del hogar puede incrementar notablemente el gasto invernal, incluso en viviendas con sistemas eficientes. El impacto varía según el territorio: en el norte, la revisión de la tarifa de gas resulta prioritaria; en el sur, la optimización de la tarifa eléctrica es determinante.
Danny Salazar, director general de Hello Watt, subraya que “antes de cambiar de sistema de calefacción, revisar la tarifa y la potencia contratada suele ser la medida más eficaz para reducir el coste del invierno, sin necesidad de realizar inversiones”.
Un punto de partida distinto según dónde se viva
El estudio concluye que el ahorro energético en invierno no parte del mismo lugar en todo el país. En el norte, donde la factura eléctrica es notablemente más baja, el margen de mejora está en el gas. En el sur, donde la luz asume casi todo el peso de la calefacción, optimizar el contrato eléctrico se convierte en la prioridad.
Para ampliar información sobre consumo doméstico y eficiencia energética, el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) ofrece recursos públicos y guías prácticas:
👉 https://www.idae.es
