Treinta y ocho estudiantes de tercer curso del Grado en Enfermería han llevado a cabo en dos sesiones la evaluación de la condición física de 31 adultos mayores vinculados al Programa Interuniversitario de la Experiencia y a la Universidad Abierta a Mayores. La actividad, integrada en la asignatura Actividad Física y Terapias Complementarias, se desarrolló en el Polideportivo Universitario con el circuito completo del Senior Fitness Test, una batería de pruebas «fiables, válidas y objetivas», según describe el profesor responsable, Rubén Arroyo del Bosque.
Primera vez con participantes externos al aula
Arroyo del Bosque subraya que hasta ahora este tipo de ejercicios prácticos se habían realizado siempre entre los propios estudiantes. «Lo que buscamos es que prime la seguridad, que haya empatía por parte de los alumnos y sobre todo la profesionalidad», explica, con el objetivo de que los futuros enfermeros incorporen estas pruebas a su práctica clínica habitual.
Los estudiantes trabajaron en grupos de cinco, evaluando a cada participante a lo largo del circuito y ofreciendo al finalizar una valoración general de su condición física junto con recomendaciones individualizadas, ejerciendo así el papel de agentes de salud que desempeñarán en su vida profesional.





Colaboración y resultados sobre el terreno
«Ellos lo llevan muy bien, están muy colaborativos y nos lo están poniendo muy fácil», señalaron Ruth Calleja, María de Benito, Paula Susilla, Jara Sevilla y Leyre Terrazas, uno de los grupos participantes. Entre los adultos evaluados, Inma Aguilar destacó su disposición a participar en cuantas actividades puede, mientras que Conchi González, que tiene el ejercicio integrado en su rutina diaria, apuntó que su objetivo es «estar bien» y que los consejos recibidos los llevarán a cabo.
