La presidenta de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), Pilar Rodríguez Ledo, defendió el 9 de abril de 2026 la necesidad de situar la Atención Primaria como eje de transformación del sistema sanitario durante su intervención en la jornada “Management Sanitario: Informe Abril 1991”, organizada por el Instituto de Ciencias de la Salud de Castilla y León, donde abogó por una reforma estructural centrada en la prevención, la coordinación sociosanitaria y una mayor autonomía de gestión.
Un modelo tensionado por el envejecimiento y la cronicidad
Durante su ponencia, titulada “Transformación práctica de la Atención Primaria: ¿Oportunidad o desafío?”, Rodríguez Ledo subrayó que el modelo sanitario actual no ha logrado adaptarse a los cambios demográficos y epidemiológicos, especialmente al envejecimiento poblacional y al incremento de enfermedades crónicas.
“No solamente debemos atender a los pacientes y a la ciudadanía/comunidad, sino prevenir, coordinar, formar, investigar, gestionar de una forma coordinada y sostenible”, señaló, al tiempo que advirtió de las disfunciones derivadas del actual enfoque asistencial: “seguimos con hospitales de agudos para atender a crónicos”, lo que implica “un elevado coste sin resolver realmente el problema”.
Tres pilares para garantizar la sostenibilidad del sistema

La presidenta de SEMG identificó tres elementos “innegociables” para asegurar la viabilidad del sistema sanitario. En primer lugar, una Atención Primaria resolutiva, no limitada a la función de puerta de entrada, sino como primer nivel de contacto capaz de garantizar atención integral y continuada.
En segundo término, defendió la consolidación de un verdadero puente sociosanitario que permita gestionar de forma eficiente la cronicidad. Y, en tercer lugar, reclamó una mayor autonomía de gestión para los centros y profesionales, orientada a mejorar la eficiencia del sistema.
Sobre este último punto, fue especialmente crítica con la rigidez organizativa: “nuestro sistema sanitario es como un gran dinosaurio que se mueve con mucha dificultad y que funciona con una estructura del siglo XX para atender a pacientes y necesidades del siglo XXI”, lo que provoca que muchas decisiones lleguen tarde.
Crítica a la burocratización y apuesta por un modelo proactivo
Rodríguez Ledo denunció también el exceso de carga administrativa que soporta la Atención Primaria, advirtiendo de que “no puede ser un filtro pasivo, una barrera para llegar al hospital”. En su intervención, abogó por un modelo más proactivo, centrado en el paciente, el diagnóstico precoz y la continuidad asistencial.
En esta línea, puso el acento en la prevención como herramienta clave: “No hay mejor manera y más eficiente de curar que evitar que se produzca la enfermedad”.
Reorientar el sistema hacia la salud
La presidenta de SEMG insistió en la necesidad de reorientar el sistema sanitario hacia la promoción de la salud, más allá del enfoque centrado en la enfermedad. “Nuestros centros de trabajo se llaman centros de salud, no centros de enfermedad”, afirmó, reclamando una mayor inversión específica en atención comunitaria, así como tiempo y recursos para desarrollarla.
Asimismo, alertó de la falta de coordinación efectiva entre niveles asistenciales, aludiendo a un “abismo sociosanitario” que dificulta la continuidad de cuidados. “La integración no puede ser de palabra”, señaló, defendiendo la necesidad de objetivos compartidos, sistemas de información interoperables y financiación diferenciada.
Profesionales y pacientes en el centro de la toma de decisiones
Rodríguez Ledo puso el foco en la importancia de incorporar a profesionales y pacientes en la planificación sanitaria. “No se puede planificar sin tener en cuenta profesionales y pacientes”, advirtió, alertando del riesgo creciente de burnout y de la desafección en el ámbito sanitario.
Un llamamiento a la acción política
En la parte final de su intervención, lanzó un mensaje de urgencia respecto a la necesidad de abordar reformas estructurales. “En 1991 se nos entregó un mapa… es la hora de construir”, concluyó, en referencia al histórico informe que sigue marcando el debate sanitario.
A su juicio, “la Atención Primaria es el único motor capaz de salvar el sistema”, aunque advirtió de que requiere una apuesta política decidida que trascienda los documentos y se traduzca en medidas concretas, implementación efectiva y evaluación continua.
