Solo dos de cada diez médicos de familia mantienen una actividad investigadora continuada pese al elevado interés inicial
Un estudio nacional evidencia que la sobrecarga asistencial, el escaso respaldo institucional y las carencias formativas frenan la producción científica en el primer nivel del sistema sanitario
Tres cuartas partes de los profesionales médicos de Atención Primaria en España han participado en algún momento en proyectos de investigación, pero únicamente el 18,8% logra mantener esa actividad de forma sostenida. La principal causa: la ausencia de tiempo protegido en unas agendas saturadas por la presión asistencial. Así lo constata el estudio «Investigación y publicación científica en profesionales médicos: estudio nacional SEMG – interés, experiencia y necesidades formativas», publicado este jueves en la revista Medicina General y de Familia.
El trabajo, elaborado por el Grupo de Trabajo de Estilos de Vida y Determinantes de Salud de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), radiografía las barreras estructurales que impiden convertir el interés investigador en resultados científicos tangibles. Entre mayo y diciembre de 2025, 240 socios de la organización respondieron a un cuestionario diseñado para analizar su experiencia, necesidades formativas y obstáculos a la hora de investigar.
El tiempo, principal enemigo
La falta de tiempo emerge como el escollo fundamental: el 62,9% de los encuestados la señala como la dificultad principal para desarrollar actividad investigadora. Le siguen el escaso apoyo institucional (54,6%) y la insuficiente formación metodológica (50%), un trinomio que dificulta la consolidación de trayectorias científicas en un entorno asistencial sobrecargado.
Aunque el 61,3% de los participantes ha formado parte de grupos de investigación, solo el 24,6% ha publicado como autor principal en revistas indexadas. Este desfase revela la distancia entre participar en iniciativas colectivas y liderar procesos completos que culminen en publicaciones de impacto.
Actividad irregular y abandono precoz
La investigación distingue entre participación puntual y dedicación continuada. Mientras que tres de cada cuatro profesionales reconocen haber colaborado en algún proyecto, menos de uno de cada cinco mantiene esa implicación a lo largo del tiempo. La irregularidad se explica por la dificultad de compatibilizar la presión asistencial diaria con tareas que requieren tiempo protegido, acceso a recursos y formación específica.
Los datos reflejan también una elevada demanda de capacitación: más de la mitad de los participantes manifiesta interés en mejorar sus competencias en metodología de investigación y publicación científica. Esta necesidad formativa contrasta con la escasez de programas institucionales que faciliten la adquisición de estas habilidades sin penalizar la actividad asistencial.
Perfil de los participantes
El estudio recoge respuestas de profesionales con un perfil diverso. El 59,2% son mujeres y el 40,8% hombres, con mayor representación de los grupos de edad entre 50 y 59 años (29,8%) y entre 40 y 49 años (20,8%). En cuanto al ámbito laboral, el 40% trabaja en centros de salud urbanos, el 21,3% en centros rurales y el 18,8% en hospitales públicos.
Por comunidades autónomas, Andalucía encabeza la participación, seguida de Cataluña, la Comunidad Valenciana y Madrid, lo que aporta una representación territorial amplia del mapa sanitario español.
Respaldo institucional inexistente
La SEMG subraya que esta realidad responde a limitaciones estructurales del sistema sanitario, donde la elevada carga asistencial reduce drásticamente las oportunidades para investigar, formarse y publicar. La ausencia de tiempo protegido, reconocido en otros ámbitos médicos como fundamental para la generación de conocimiento, permanece como asignatura pendiente en Atención Primaria.
Los autores del estudio reclaman estrategias institucionales que faciliten la actividad investigadora mediante mayor apoyo organizativo, programas de capacitación y medidas que permitan compatibilizar la labor asistencial con la producción científica. Sin estos cambios, advierten, el potencial investigador de los profesionales seguirá infrautilizado.
Investigación clave para la práctica clínica
La investigación en el primer nivel asistencial resulta determinante para mejorar la práctica clínica y dar respuesta a los problemas de salud más prevalentes en la población. Sin embargo, como concluye el trabajo publicado en Medicina General y de Familia, el interés investigador no basta: sin tiempo protegido, respaldo institucional y formación adecuada, la Atención Primaria continuará produciendo ciencia de forma irregular y limitada.
