La muestra ‘Insound and Instructure’, abierta hasta el 17 de mayo en León, reúne más de ochenta obras que exploran la trayectoria conceptual, performativa y activista de la artista japonesa
El MUSAC Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León acoge hasta el 17 de mayo la exposición ‘Insound and Instructure’, una amplia retrospectiva dedicada a Yoko Ono que recorre más de seis décadas de producción artística. Comisariada por Álvaro Rodríguez Fominaya, Jon Hendricks y Connor Monahan, la muestra reúne más de ochenta piezas que permiten comprender la evolución de una de las figuras clave del arte contemporáneo internacional.
La exposición ofrece un recorrido que abarca desde las primeras obras de comienzos de los años sesenta hasta propuestas recientes, poniendo de relieve la continuidad de un pensamiento artístico basado en la experimentación, la participación del público y la centralidad de la idea frente al objeto.

Un lenguaje artístico basado en instrucciones y sonido
El título de la muestra remite a un concierto y una exposición celebrados por la artista en Tokio en 1964, donde ya exploraba dos de los ejes fundamentales de su obra: el sonido y las instrucciones. Estas últimas, formuladas como textos breves, invitan al espectador a completar la obra mediante la imaginación o la acción, desplazando el foco desde el resultado material hacia el proceso creativo.
Este enfoque se consolidó con la publicación en 1964 de Grapefruit, una colección de más de doscientas instrucciones que marcaron un punto de inflexión en el arte conceptual y que siguen siendo una referencia en la práctica contemporánea. Parte de las obras presentes en la exposición tienen su origen en este libro, mientras que otras corresponden a etapas posteriores.
De la vanguardia neoyorquina al activismo global
La muestra también sitúa a Yoko Ono en el contexto de la escena experimental de Nueva York en los años sesenta. Su loft en Chambers Street se convirtió entonces en un espacio de referencia para la vanguardia artística, donde se desarrollaron performances que contribuyeron a sentar las bases del movimiento Fluxus junto a figuras como George Maciunas.
A partir de esa etapa, la práctica de Ono se expandió hacia otros ámbitos como el cine experimental, la instalación y la acción participativa, incorporando progresivamente un fuerte componente político y social. En décadas posteriores, su trabajo ha abordado cuestiones como el feminismo, la paz o el medioambiente, integrando el activismo en su discurso artístico.
Una trayectoria abierta y en constante evolución
Lejos de plantear un recorrido estrictamente cronológico, ‘Insound and Instructure’ se articula como un diálogo entre obras de distintas épocas y formatos. Este planteamiento permite establecer conexiones entre ideas recurrentes en la trayectoria de la artista, como la interacción con el público, la desmaterialización del arte o la exploración de nuevas formas de percepción.
La exposición pone así de relieve la vigencia de una práctica que continúa interrogando los límites del arte y su relación con la sociedad, manteniendo una coherencia conceptual a lo largo de casi setenta años de creación.
