Ángel de Castro
- Esta es la pregunta que se hace la escritora Leila Guerriero ante el 50 aniversario de la dictadura militar de Argentina: “¿Por qué es importante recordar?”. Y ella misma responde: “Porque ese silencio dice: “No nos arrepentiremos”. Porque ese silencio dice: “Hicimos lo correcto”. Porque ese silencio dice: “Aquí estamos y lo volveremos a hacer”.
Deberíamos aprender la lección:
- El silencio casi siempre es muy elocuente y nos delata.
Los de allá y los de acá que se levantaron en armas contra el orden establecido no se arrepintieron, porque no sabían, ni querían, ni les salía del alma y del buen corazón que no tenían, como lo demostraron a las claras, y no pidieron perdón.
- Estaban convencidos de que con ellos estaba la verdad, que hicieron lo correcto y estaban en el bando de los buenos y de los vencedores, que según ellos eran los mejores.
- Lo volverían a hacer. Lo que quiere decir, aquí y allá, que eran rebeldes peligrosos y asesinos, entonces y ahora mismo. Lo hicieron, lo volverían a hacer y lo siguen haciendo. Y no cambian.
2. “Yo tenía una casa, un trabajo y una vida normal. ¿Qué he hecho yo para acabar en la calle?”. Es la pregunta angustiosa del libanés Mohamed Saleh, de 43 años, una mujer y una hija pequeña, tras un bombardeo de Israel y la destrucción total de su casa y muchas más. Y añade: “¿Por qué nos tiene que pasar esto?”. Que es la pregunta que nos hacemos todos los días, aun estamos lejos, menos los que lanzan las bombas y destruyen todo además de matan a inocentes. ¿Por qué tiene que pasar esto?
3. Conviene seguir y no parar de hacerse preguntas siguiendo esa estela y esa corriente. ¿Por qué se salen con la suya los más poderosos y no hay una justicia internacional que los juzgue, los condene y una fuerza mundial que los ponga entre rejas?
¿Por qué callamos mucho, vociferamos tanto, sin ton ni son, hacemos gestos y muecas que no conducen a nada y seguimos mirando al dedo que apunta va la luna cuando hay que mirar a la luna?
¿Y a qué espera el mundo para meter entre rejas a Trump, Netanyahu y Putin? Dicho queda una vez más.
4. Y así va todo lo que va, saliéndose de madre y sin poner el cascabel al gato:
¿Por qué murieron de hambre en 2024 cerca de 5 millones de niños? Advierte y ponte a temblar, así estoy yo, qué menos, ante la cifra amenazante: más de 27 millones de niños morirán de hambre en los próximos 4 años. La respuesta, no digas que está en el viento, se sabe: Es más prioritario el gasto en armas que la ayuda al desarrollo.
Y más y más y más.
Puede que una pregunta bien hecha me salve a mí y, a la vez, nos salve a todos. Esta es la cuestión. Claro que después de hacer esas peguntas hay que señalar con el dedo, diciendo No a la guerra, en todo tiempo y lugar, sea en la esquina de enfrente o en la entrega de los Goya o los Oscar, y hacer, a todos los niveles a nuestro alcance, la paz.
