La vecina soriana recibió el homenaje de familiares, vecinos y representantes institucionales en la casa donde nació hace un siglo
Barriomartín ha celebrado este sábado el centenario de Isidora Pérez Crespo, una de las habitantes más longevas de la comarca de Tierras Altas y memoria viva de la historia reciente del medio rural soriano.
El homenaje, organizado por el Centro de Acción Social Tierras Altas, reunió en el domicilio de la homenajeada —la misma casa en la que nació el 15 de mayo de 1926— a familiares, vecinos y representantes institucionales para celebrar sus cien años de vida.
Un homenaje institucional y vecinal
La diputada provincial de Servicios Sociales, Laura Prieto, entregó a Isidora una placa conmemorativa y un pergamino con el acta original de su nacimiento en Barriomartín.
Al acto acudió también el alcalde de la localidad, Rubén del Río Pérez, quien hizo entrega de un ramo de flores en nombre de la corporación municipal.
La celebración contó además con la presencia de familiares, vecinos y de la concejala y diputada provincial Esther Pérez.
Una vida ligada al mundo rural soriano
Isidora Pérez Crespo nació y ha desarrollado gran parte de su vida en este pequeño núcleo perteneciente al municipio de La Póveda de Soria.
Hija de Isaac y Sebastiana, ambos naturales de Barriomartín, formó parte de una familia numerosa de siete hermanos. Actualmente vive también su hermana Patrocinio, residente en Soria.
Como muchas personas de su generación en el medio rural, comenzó a trabajar fuera del hogar familiar siendo todavía adolescente. Con 14 años se trasladó a la casa del médico de Almarza, donde desempeñó labores domésticas y de organización del hogar.

El bar-tienda como centro social del pueblo
A los 22 años regresó definitivamente a Barriomartín y ese mismo año contrajo matrimonio con Juan, vecino de la localidad.
La pareja se dedicó a la ganadería y gestionó además la tienda-bar del pueblo, un espacio fundamental en la vida social de la localidad durante décadas.
Allí los vecinos acudían a comprar alimentos, recoger el pan que llegaba desde Almarza y compartir encuentros cotidianos tras las jornadas de trabajo.
Los hijos de Isidora recuerdan también cómo su padre se encargaba de encender la luz del pueblo, ejerciendo de electricista en una época marcada por la escasez de recursos y la autosuficiencia rural.
Generaciones marcadas por la emigración
Del matrimonio nacieron cinco hijos: José Luis, Juanito, Natividad, Primitiva y Caridad.
Al igual que ocurrió con muchos jóvenes de la provincia durante el siglo XX, los hijos de Isidora tuvieron que abandonar el pueblo para buscar oportunidades laborales fuera del entorno rural.
Actualmente la familia reside entre Madrid y diferentes localidades sorianas como San Andrés de Soria, Almarza y el propio Barriomartín.
La homenajeada disfruta además de siete nietos y cuatro biznietos.
Un siglo de memoria y carácter
Tras el fallecimiento de su marido en 2007, Isidora residió durante un tiempo en Soria, aunque después de la pandemia decidió regresar definitivamente a su casa de Barriomartín.
Pese a los achaques propios de la edad, continúa participando activamente en conversaciones y mantiene, según explican sus hijos, el carácter firme y la capacidad de decisión que siempre la han acompañado.
El homenaje celebrado este sábado ha servido también para reivindicar la memoria de toda una generación de mujeres del medio rural cuya vida estuvo marcada por el trabajo, los cuidados familiares y el arraigo a los pueblos de la provincia.
