Un estudio de la Fundación Mutua Madrileña y la Organización Nacional de Trasplantes revela que la predisposición a la donación alcanza máximos históricos, aunque persisten el desconocimiento y la falta de comunicación familiar
El 80,1 % de los españoles está dispuesto a donar sus órganos tras el fallecimiento, según revela el estudio sobre las actitudes de la población hacia la donación y el trasplante de órganos en España, impulsado por la Fundación Mutua Madrileña y la Organización Nacional de Trasplantes (ONT). La investigación, presentada con motivo del Día Nacional del Donante de Órganos, Tejidos y Células, muestra una sociedad cada vez más favorable a la donación, aunque alerta sobre el desconocimiento que todavía existe acerca de las necesidades reales de trasplante y la importancia de comunicar esa voluntad a la familia.
El trabajo, elaborado por investigadores de la Universidad Pública de Navarra y de la Universidad Autónoma de Madrid, actualiza un estudio realizado hace dos décadas y permite analizar la evolución de la percepción social sobre la donación de órganos en España. Los resultados confirman un amplio respaldo ciudadano a uno de los sistemas sanitarios más reconocidos internacionalmente, pero también identifican desafíos pendientes relacionados con la información, la sensibilización y la comunicación familiar.
La presentación ha coincidido con la celebración del Día Nacional del Donante, una jornada que este año ha servido para reforzar la campaña de concienciación impulsada bajo el lema y etiqueta #DiloEnCasa.
España sigue liderando la donación, pero la demanda continúa creciendo
España acumula 34 años consecutivos como líder mundial en donación de órganos por millón de habitantes. Según los datos de la ONT, durante 2025 se realizaron 6.334 trasplantes, una cifra muy próxima al récord histórico alcanzado en 2024, cuando se efectuaron 6.464 intervenciones. En la última década, la actividad donante ha aumentado más de un 50 %.
Sin embargo, el estudio pone de manifiesto una realidad poco conocida por la ciudadanía. El 57,4 % de los encuestados desconoce que el número de donaciones continúa siendo insuficiente para cubrir todas las necesidades de trasplante existentes. Actualmente, más de 5.000 personas permanecen en lista de espera para recibir un órgano.
La directora de la ONT, Beatriz Domínguez-Gil, recuerda que el incremento de la actividad trasplantadora no se traduce necesariamente en una reducción de las listas de espera, ya que cada vez son más los pacientes que pueden beneficiarse de esta terapia gracias a los avances médicos.
La información sigue siendo una asignatura pendiente
Pese al elevado respaldo social a la donación, el conocimiento sobre el funcionamiento del sistema continúa siendo limitado.
El estudio revela que siete de cada diez ciudadanos, concretamente el 68 %, considera que está poco o nada informado sobre los procedimientos de donación y trasplante de órganos. Esta percepción se mantiene incluso entre personas favorables a la donación, lo que pone de manifiesto la necesidad de reforzar las acciones divulgativas y educativas.
Los investigadores consideran que mejorar el acceso a información rigurosa y comprensible constituye uno de los principales retos para consolidar la cultura de la donación en los próximos años.

Hablar con la familia sigue siendo decisivo
Uno de los aspectos más relevantes del estudio hace referencia al papel que desempeña el entorno familiar en el momento de autorizar una donación.
Los datos muestran que cuando la familia conoce la voluntad favorable de la persona fallecida, el 90,1 % autoriza la donación de órganos. En cambio, cuando desconoce cuál era su deseo, la autorización desciende hasta el 54,9 %.
La diferencia evidencia el impacto directo que tiene la comunicación familiar sobre el número final de donaciones efectivas.
Los investigadores destacan que expresar en vida la voluntad de donar constituye uno de los gestos más sencillos y eficaces para facilitar el proceso de decisión en momentos especialmente difíciles para las familias.
Solo la mitad de los españoles ha hablado del tema en casa
A pesar de la elevada predisposición a donar, únicamente el 48 % de los encuestados asegura que sus familiares conocen cuál es su voluntad respecto a la donación de órganos.
Esta falta de comunicación explica en buena medida la campaña impulsada por la Fundación Mutua Madrileña y la ONT bajo el lema #DiloEnCasa, una iniciativa que busca fomentar conversaciones familiares sobre la donación y favorecer que las decisiones personales puedan ser respetadas cuando llegue el momento.
El director general de la Fundación Mutua Madrileña, Lorenzo Cooklin, subraya la importancia de transformar la actitud favorable de la sociedad en oportunidades reales para las personas que esperan un trasplante mediante una mayor comunicación en el ámbito familiar.
Una gran diferencia entre intención y acción
La investigación también pone de relieve la distancia existente entre el deseo de donar y la formalización de esa decisión.
Casi siete de cada diez españoles manifiestan que estarían dispuestos a registrar oficialmente su voluntad de donar órganos. Sin embargo, solo el 7,2 % ha realizado ese trámite mediante el Registro de Últimas Voluntades y únicamente el 12,6 % dispone de una tarjeta simbólica de donante.
Los autores del estudio atribuyen esta diferencia a factores como el desconocimiento de los procedimientos disponibles, la falta de información o la tendencia a posponer decisiones relacionadas con situaciones futuras.
Por ello, consideran que la comunicación familiar continúa siendo la herramienta más accesible y efectiva para garantizar el respeto a la voluntad de cada persona.
La solidaridad crece dos décadas después
La comparación con el estudio realizado en 2006 refleja una evolución muy significativa en la percepción social de la donación.
Hace veinte años, el 67,4 % de los españoles se mostraba favorable a donar sus órganos tras el fallecimiento. Actualmente ese porcentaje alcanza el 80,1 %. Paralelamente, el rechazo ha descendido desde el 14,5 % hasta el 4,1 %, convirtiéndose en una posición claramente minoritaria dentro de la sociedad española.
La investigación también constata un cambio en las motivaciones. La voluntad de salvar vidas constituye hoy el principal motivo para donar y es considerada muy importante por el 81 % de la población. A ello se suman razones relacionadas con la mejora de la calidad de vida de otras personas y con valores de solidaridad y compromiso social.
Un consenso que atraviesa generaciones
Otro de los cambios detectados respecto a 2006 afecta a la edad de los potenciales donantes.
Los investigadores destacan que han desaparecido las diferencias significativas entre generaciones. Todos los grupos de edad superan actualmente el 76 % de predisposición favorable a la donación, incluidos los mayores de 65 años, tradicionalmente más reticentes en estudios anteriores.
Este dato confirma que la cultura de la donación se ha consolidado como un valor ampliamente compartido por la sociedad española.
El reto pasa ahora por informar mejor
Los autores del estudio concluyen que España dispone de una cultura de donación sólida y madura, respaldada por un amplio consenso social.
Sin embargo, consideran necesario intensificar los esfuerzos en materia de información, sensibilización y acompañamiento para resolver dudas, activar a las personas indecisas y fomentar la comunicación familiar.
La investigación identifica una sociedad favorable a la donación, comprometida con el trasplante y consciente del valor de este acto solidario. El desafío, según sus conclusiones, ya no consiste tanto en convencer a la ciudadanía, sino en ayudarla a transformar esa predisposición positiva en decisiones conocidas y compartidas con su entorno.
