La Dirección General de Salud Pública, a través de la Red Centinela Sanitaria de Castilla y León, ha presentado en Castilla y León los resultados del Estudio de Riesgo de Enfermedad Cardiovascular 2024, elaborado tras un trabajo de campo desarrollado entre noviembre de 2024 y marzo de 2025, con el objetivo de actualizar el conocimiento sobre los factores que condicionan la salud cardiovascular y orientar nuevas estrategias de prevención en la Comunidad.
El riesgo cardiovascular aumenta en Castilla y León
El RECCYL 2024 confirma una subida progresiva de los principales factores de riesgo cardiovascular en la población castellana y leonesa. La investigación identifica una evolución especialmente relevante en la diabetes, que aumenta tanto en hombres como en mujeres, y en el consumo de tabaco femenino, dos variables que adquieren peso dentro del perfil de riesgo observado.
El estudio permite, además, comparar los resultados actuales con los obtenidos en 2004. Esta perspectiva temporal aporta una lectura de dos décadas sobre la transformación de los hábitos, la evolución de determinadas patologías y el comportamiento de indicadores clínicos vinculados a la enfermedad cardiovascular, una de las áreas de mayor impacto para la salud pública.
La hipertensión arterial y la hiperlipemia también muestran un ligero incremento, aunque el informe señala que existe un elevado porcentaje de población diagnosticada y en tratamiento. Este dato introduce un matiz relevante, porque permite diferenciar entre prevalencia, detección sanitaria y seguimiento clínico dentro de la respuesta asistencial.
Diabetes, tabaco y obesidad abdominal marcan el nuevo perfil de riesgo
Entre los resultados más significativos figura el aumento de la diabetes en ambos sexos. Su crecimiento refuerza la importancia de mantener sistemas de vigilancia capaces de anticipar complicaciones asociadas y de mejorar la detección precoz en Atención Primaria, especialmente en población con otros factores acumulados.
El incremento del consumo de tabaco entre las mujeres constituye otro de los elementos destacados por la investigación. La evolución de este hábito modifica la lectura tradicional de algunos riesgos cardiovasculares y obliga a afinar las políticas de promoción de la salud, con mensajes adaptados a perfiles poblacionales concretos.
El estudio también recoge una disminución del sobrepeso de entre el 10 % y el 15 %, pero esta evolución convive con un incremento notable de la obesidad y de la obesidad abdominal. Esta última alcanza el 25 % en los hombres y el 46 % en las mujeres, lo que la convierte en uno de los indicadores más relevantes del informe.
La obesidad abdominal adquiere mayor peso clínico
La obesidad abdominal tiene especial interés sanitario porque se asocia a alteraciones metabólicas y cardiovasculares. Su incremento, en paralelo al avance de la diabetes, refuerza la necesidad de abordar el riesgo cardiovascular desde una perspectiva integral, en la que alimentación, actividad física, seguimiento clínico y educación sanitaria actúen de forma coordinada.
La diferencia entre la reducción del sobrepeso y el aumento de la obesidad revela una evolución compleja del estado nutricional de la población. El dato obliga a leer el exceso de peso con mayor precisión, atendiendo tanto al volumen global como a la distribución de la grasa corporal y a su relación con otros marcadores de riesgo.
Una muestra de 3.709 participantes y más de 100.000 analíticas
El trabajo de campo del RECCYL 2024 se realizó entre noviembre de 2024 y marzo de 2025. Durante ese periodo se contactó con cerca de 5.000 personas mayores de 14 años y se obtuvo una muestra final de 3.709 participantes, una dimensión que otorga solidez al análisis poblacional.
La investigación incluyó más de 100.000 analíticas y el registro de más de 50.000 procesos clínicos. La magnitud de la información recopilada convierte al estudio en una de las fuentes poblacionales más completas de Castilla y León para analizar factores cardiovasculares, perfiles de riesgo y tendencias sanitarias de largo recorrido.
La capacidad del RECCYL 2024 para cruzar información clínica, datos analíticos y antecedentes poblacionales lo sitúa como una herramienta útil tanto para la comunidad científica como para la planificación sanitaria. Su valor reside en la posibilidad de observar la interacción entre genética, estilos de vida y enfermedad cardiovascular.

La Red Centinela Sanitaria coordina un estudio de referencia
El estudio ha sido elaborado por la Red Centinela Sanitaria de Castilla y León con la colaboración de profesionales de Atención Primaria, laboratorios de análisis clínicos y de hematología del SACYL, el Banco Nacional de ADN de la Universidad de Salamanca y los Servicios Territoriales de Sanidad.
La participación de estos recursos sanitarios y científicos permite articular una lectura amplia del riesgo cardiovascular. La Atención Primaria aporta el contacto directo con la población; los laboratorios incorporan capacidad diagnóstica; el Banco Nacional de ADN añade una dimensión genética; y los servicios territoriales contribuyen a la coordinación sanitaria en el ámbito autonómico.
Esta estructura colaborativa refuerza el carácter aplicado del estudio. El RECCYL 2024 no se limita a describir una fotografía epidemiológica, sino que ofrece información útil para orientar decisiones en prevención, seguimiento y promoción de hábitos saludables.
Prevención cardiovascular y sostenibilidad sanitaria
Los resultados se contemplan como una oportunidad para reforzar las estrategias de promoción de la salud pública en Castilla y León. El aumento de determinados factores de riesgo sitúa la prevención en un plano prioritario, tanto por su impacto directo en la salud de las personas como por su influencia sobre la demanda asistencial.
La detección precoz de la enfermedad cardiovascular y el control de factores como la diabetes, la hipertensión, la hiperlipemia, el tabaquismo o la obesidad abdominal permiten reducir complicaciones y mejorar la evolución clínica. En un territorio con una estructura demográfica exigente para el sistema sanitario, la vigilancia poblacional adquiere un papel estratégico.
El informe subraya también la relación entre prevención y sostenibilidad del sistema. Controlar los factores de riesgo contribuye a reducir la carga de enfermedad, ordenar mejor los recursos sanitarios y favorecer intervenciones más eficaces desde los primeros niveles asistenciales.
Un mapa actualizado para orientar políticas de salud pública
La comparación con los datos de 2004 otorga al RECCYL 2024 una dimensión especialmente relevante. La evolución de los indicadores muestra cambios en los hábitos, en la prevalencia de patologías y en la forma en que la población llega al diagnóstico y al tratamiento.
Este tipo de estudios facilita la identificación de prioridades. La subida de la diabetes, el avance de la obesidad abdominal y el incremento del tabaquismo entre las mujeres trazan líneas de actuación concretas para campañas preventivas, programas de cribado, educación sanitaria y seguimiento de pacientes con riesgo acumulado.
Castilla y León dispone con el RECCYL 2024 de una base actualizada para reforzar su política de salud cardiovascular. La utilidad del estudio dependerá ahora de su traslado a estrategias asistenciales y preventivas capaces de mejorar la detección, impulsar hábitos saludables y reducir el impacto de la enfermedad cardiovascular en la población.
Propuesta de alt text para imágenes
Imagen de profesionales sanitarios en una consulta de Atención Primaria durante una revisión cardiovascular en Castilla y León.
Imagen de una extracción de sangre en laboratorio sanitario para el análisis de factores de riesgo cardiovascular.
Imagen de una persona mayor realizando actividad física al aire libre como parte de hábitos saludables para prevenir enfermedades cardiovasculares.
