El Museo de la Ciencia de Valladolid estrena La biblioteca de Babel, una producción propia de 50 minutos que conecta el nacimiento de las ciudades, la evolución de los soportes documentales y la conservación del conocimiento.
El Planetario del Museo de la Ciencia de Valladolid ha incorporado a su programación La biblioteca de Babel, una producción audiovisual que recorre la historia de la escritura a través de su relación con el agua. El programa, desarrollado con la colaboración de Aquavall, se proyectará todos los viernes a las 17.00 horas a partir del 3 de julio.
La propuesta utiliza la cúpula completa del Planetario para acercar al público a los principales cambios experimentados por la escritura, desde las tablillas de barro de Mesopotamia hasta el papel, los manuscritos medievales y los códigos musicales.

Agua
El agua articula un relato que enlaza desarrollo urbano, conocimiento y comunicación. Su disponibilidad favoreció el asentamiento de las primeras comunidades, la expansión de las ciudades y los intercambios entre culturas, además de intervenir en la fabricación de distintos soportes utilizados para escribir.
A lo largo de 50 minutos, la proyección explica cómo la gestión de este recurso condicionó el nacimiento y la evolución de las civilizaciones. También aborda su presencia en la literatura y su influencia en los procesos que hicieron posible conservar documentos y transmitir información entre generaciones.
El programa plantea así un recorrido por la historia humana desde un elemento cotidiano que ha intervenido tanto en la supervivencia de las sociedades como en su capacidad para registrar y compartir conocimiento.
Escritura
La biblioteca de Babel muestra la evolución de los materiales empleados para fijar palabras, ideas, leyes, relatos y composiciones musicales. Las primeras tablillas de barro dieron paso a otros soportes cuya elaboración dependía de los recursos y las técnicas disponibles en cada época.
La proyección se detiene en el proceso de fabricación del papel, para el que el agua constituye una materia esencial. Entre los datos incluidos figura el consumo aproximado de diez litros para producir una sola hoja.
También explica el trabajo desarrollado durante la Alta Edad Media en los scriptoria, talleres vinculados a los monasterios donde los escribas copiaban, decoraban y conservaban manuscritos. Esta actividad permitió mantener y difundir una parte importante del patrimonio escrito anterior a la aparición de la imprenta.
Bibliotecas
El programa dedica una parte central a las bibliotecas como espacios de custodia y circulación del saber. Sus antecedentes se remontan a Mesopotamia, hacia el año 3000 antes de Cristo, cuando comenzaron a reunirse tablillas de barro con registros administrativos, jurídicos, religiosos y literarios.
Aquellos primeros depósitos evolucionaron hasta convertirse en instituciones destinadas a ordenar, preservar y facilitar el acceso a la información. La producción subraya ese tránsito desde el almacenamiento restringido de documentos hasta la concepción de la biblioteca como espacio abierto para la consulta, el aprendizaje y el intercambio de ideas.
El título remite a la imagen de una biblioteca capaz de reunir todo el conocimiento, una aspiración que ha acompañado a distintas civilizaciones y que adquiere nuevas formas en la era digital.
Música
La escritura musical ocupa también un lugar destacado. La proyección explica la importancia de los códigos y los códices para conservar composiciones que habrían desaparecido si hubieran dependido únicamente de la transmisión oral.
Entre los ejemplos figura la denominada tablilla hurrita, datada alrededor del año 1400 antes de Cristo. En ella se conserva el Himno a Nikkal, considerado uno de los testimonios de notación musical más antiguos conocidos.
La presencia de este documento permite observar cómo las sociedades desarrollaron sistemas gráficos para registrar sonidos, ritmos y melodías, ampliando la función de la escritura más allá de las palabras.
Miradas
El guion incorpora las aportaciones de cinco especialistas procedentes de ámbitos científicos, históricos, ambientales, musicales y bibliotecarios.
Isaac Moreno, ingeniero civil, historiador y comunicador, aborda el papel de las infraestructuras y de la gestión del agua en el desarrollo de las ciudades. El naturalista y escritor Joaquín Araujo aporta una lectura ambiental y cultural de este recurso.
El doctor en Ciencias Físicas y licenciado en Derecho Mariano Esteban participa en la reflexión sobre el conocimiento y su conservación, mientras que el músico y compositor Luis Delgado se aproxima a los códigos musicales. Nuria Galicia, bibliotecónoma y profesora, analiza la evolución de las bibliotecas y de los soportes documentales.
El programa cuenta además con la participación de los actores Carlos Pinedo, Anahi Van der Blick y Jesús Peña.
Producción
El director técnico del Planetario, Luis Fernández Sanjuan, ha encabezado la presentación de una propuesta producida por el propio Museo de la Ciencia.
El formato a cúpula completa permite integrar imágenes, sonido y narración dentro del espacio envolvente del Planetario. La experiencia amplía el contenido divulgativo mediante una puesta en escena concebida para relacionar los distintos momentos históricos y trasladar al espectador desde los primeros sistemas de escritura hasta las formas actuales de acceso a la información.
La colaboración de Aquavall refuerza la presencia del agua como vínculo entre ciencia, cultura, desarrollo urbano y memoria.
Sesiones
La biblioteca de Babel se ha incorporado a la cartelera del Planetario desde el viernes 3 de julio. Las proyecciones se celebrarán cada viernes a las 17.00 horas.
La entrada general tiene un precio de cuatro euros. El acceso será gratuito para los Amigos del Museo.
