La organización mantendrá hasta el 31 de agosto un servicio telefónico atendido por voluntariado para informar, detectar posibles problemas de salud y comprobar las condiciones de las viviendas.
Cruz Roja ha puesto en marcha este verano en Valladolid y su provincia un seguimiento telefónico dirigido a más de 800 personas, prioritariamente mayores de 65 años, para prevenir los efectos de las altas temperaturas. La intervención, activa hasta el 31 de agosto, ofrece recomendaciones personalizadas, identifica posibles síntomas relacionados con el calor y permite activar los servicios de emergencia cuando la situación lo requiere.
La actuación forma parte de la campaña nacional “Caliente, Caliente. Frío, Frío”, presentada el 6 de julio de 2026 para promover hábitos de autoprotección ante episodios de calor extremo. La iniciativa presta especial atención a las personas mayores, pacientes con enfermedades crónicas, trabajadores al aire libre y ciudadanos cuyas viviendas presentan dificultades para mantener una temperatura adecuada.

Las llamadas permiten informar y detectar situaciones de riesgo
El voluntariado realiza las llamadas desde los centros de contacto de Cruz Roja en Valladolid y distintos puntos de la provincia. La organización dispone de información previa sobre las personas que requieren un seguimiento específico debido a su estado de salud, su situación social o la ausencia de apoyos suficientes durante los meses de verano.
Las conversaciones sirven para recordar medidas básicas de hidratación, alimentación y protección durante las horas de mayor temperatura. También permiten conocer si la persona presenta malestar, dispone de medios para refrescar su domicilio o necesita algún tipo de intervención adicional.
Cuando durante la llamada se detectan síntomas compatibles con una afección por calor, el equipo puede valorar la situación y movilizar los recursos necesarios. En los casos de mayor gravedad, el protocolo contempla la activación de los servicios de emergencia.
El seguimiento adquiere especial relevancia entre quienes viven solos, padecen enfermedades crónicas o neurodegenerativas, presentan dificultades de movilidad o mantienen una supervisión insuficiente de sus tratamientos médicos. La combinación de edad avanzada, aislamiento y altas temperaturas puede incrementar la exposición a episodios de deshidratación o descompensación.
La prevención comienza con medidas cotidianas
La campaña adopta el nombre del conocido juego infantil para transmitir que muchas medidas de protección se encuentran al alcance de cualquier persona. Beber agua con frecuencia, utilizar un abanico, permanecer en lugares frescos o modificar los horarios de actividad constituyen algunas de las recomendaciones difundidas durante las llamadas.
Cruz Roja aconseja mantener una hidratación regular aunque no aparezca sensación de sed y limitar las bebidas alcohólicas, con cafeína o un elevado contenido de azúcar. La alimentación debe incorporar comidas ligeras, frutas y verduras que faciliten la reposición de agua y sales minerales.
Durante las horas centrales del día conviene reducir la actividad física y permanecer en espacios climatizados, ventilados o protegidos de la exposición solar. La ropa ligera, holgada y de colores claros contribuye a mejorar la transpiración, mientras que el calzado cómodo y transpirable disminuye la acumulación de calor.
La organización recuerda además que ninguna persona ni mascota debe permanecer dentro de un vehículo estacionado y cerrado. La temperatura interior puede elevarse rápidamente, incluso cuando el automóvil se encuentra a la sombra o la exposición ha comenzado pocos minutos antes.
Los medicamentos deben conservarse en lugares frescos, ya que determinadas condiciones térmicas pueden alterar su composición o sus efectos. Ante síntomas que se mantengan durante más de una hora y puedan estar relacionados con las altas temperaturas, la recomendación es consultar con un profesional sanitario.
Mayores, infancia y pacientes crónicos concentran la atención
El calor afecta de manera desigual a la población. Las personas mayores pueden presentar una menor percepción de la sed y una capacidad más limitada para regular la temperatura corporal. A ello se añaden posibles problemas de movilidad, enfermedades previas y tratamientos farmacológicos que requieren una vigilancia específica.
La infancia, las mujeres embarazadas y las personas con patologías cardiacas, renales, diabetes, hipertensión, obesidad, cáncer, demencia o enfermedades mentales también figuran entre los grupos que precisan mayor protección. Cruz Roja incluye asimismo a quienes presentan problemas de movilidad o consumos problemáticos de alcohol y otras drogas.
La vulnerabilidad depende igualmente de las condiciones materiales. Las viviendas con escasa ventilación o sin sistemas adecuados para reducir la temperatura aumentan la exposición, especialmente cuando sus residentes pasan buena parte del día en el interior y carecen de alternativas climatizadas.
Por este motivo, las llamadas realizadas en Valladolid trascienden la difusión de recomendaciones generales. El voluntariado comprueba si los usuarios disponen de agua, ventilación y recursos suficientes, además de valorar si cuentan con familiares, cuidadores o servicios que puedan prestar apoyo cuando resulte necesario.
Los trabajadores al aire libre, prioridad de la campaña de 2026
La edición de este año ha reforzado el mensaje dirigido a quienes desarrollan su jornada en exteriores. Las tareas agrícolas, la construcción, el mantenimiento urbano y otras actividades expuestas al sol pueden elevar el riesgo de deshidratación, agotamiento y golpe de calor, especialmente durante las olas de temperaturas extremas.
Cruz Roja recomienda programar los trabajos de mayor esfuerzo físico a primera hora de la mañana o al final de la tarde. Siempre que la organización de la actividad lo permita, deben evitarse las tareas más exigentes entre las 10.00 y las 16.00 horas y establecer descansos periódicos en zonas sombreadas.
En condiciones de calor intenso, la pauta orientativa plantea beber aproximadamente un vaso de agua cada 15 o 20 minutos, incluso sin sensación de sed. La alimentación puede complementarse con frutas de alto contenido acuoso, como sandía, melón o naranja, distribuidas en comidas ligeras y frecuentes.
La protección incluye crema solar con factor 50 o superior, resistente al agua y al sudor, cuya aplicación debe renovarse cada dos horas. También se aconsejan gafas con protección frente a la radiación ultravioleta, sombreros de ala ancha y prendas claras, holgadas y, cuando resulte posible, con manga larga y protección solar.
La vigilancia entre compañeros permite advertir cambios de comportamiento o síntomas tempranos en personas que quizá no perciban la gravedad de su estado. Esta supervisión resulta especialmente útil durante trabajos físicos prolongados, en espacios alejados o en actividades donde la exposición al calor se combina con maquinaria, equipos de protección o ropa laboral.
El seguimiento telefónico creció un 12,6 % en España
La experiencia desarrollada durante 2025 muestra el peso creciente del teléfono como instrumento preventivo. Cruz Roja efectuó 61.667 llamadas salientes a personas especialmente expuestas a las altas temperaturas, frente a las 54.751 realizadas el año anterior, lo que representa un incremento del 12,6 %.
La organización atendió de forma directa a cerca de 62.300 personas en 331 centros de actividad distribuidos por España. Las actuaciones incluyeron información, seguimiento, acompañamiento presencial, movilización ante situaciones de riesgo, orientación personalizada y entrega de productos de primera necesidad.
Las iniciativas de sensibilización llegaron a 21.490 personas mediante 194 actividades en la calle, 146 charlas, 150 acciones de distribución de materiales y 231 intervenciones en espacios digitales. La combinación de canales permite adaptar los mensajes a grupos con condiciones sociales y grados de exposición diferentes.
El perfil mayoritario de las personas atendidas corresponde a ciudadanos de edad avanzada, muchos de ellos residentes en hogares unipersonales, con enfermedades crónicas o neurodegenerativas. También aparecen pacientes con dificultades para seguir sus tratamientos y personas cuya situación económica o residencial limita su capacidad para protegerse del calor.
Una encuesta señala cambios en los hábitos de protección
Un estudio de Cruz Roja basado en 224 encuestas indica que el 90 % de las personas consultadas consideró útil la información recibida, mientras que el 88 % afirmó haber evitado problemas graves mediante las recomendaciones facilitadas.
La hidratación, la reducción de la exposición al sol, la ventilación de los espacios y la modificación de horarios fueron las medidas aplicadas con mayor frecuencia. A pesar de estas precauciones, un 15 % manifestó haber sufrido cansancio, un 10 % mareos y un 5 % episodios de deshidratación.
El 4 % de los participantes comunicó situaciones graves y un 5 % necesitó atención médica. Los datos muestran que las recomendaciones contribuyen a modificar conductas, aunque la persistencia de síntomas exige mantener mecanismos de seguimiento y respuesta rápida durante los periodos de temperaturas elevadas.

Una red de proximidad para anticiparse a las emergencias
Cruz Roja cuenta con más de 231.000 personas voluntarias y desarrolla su actividad en 1.263 municipios. Esta implantación facilita el contacto con usuarios que viven en zonas rurales o presentan dificultades para desplazarse hasta los recursos asistenciales.
En Valladolid, la campaña aprovecha esa red de proximidad para mantener una comunicación periódica con más de 800 personas. La llamada permite adaptar las recomendaciones a cada caso y detectar cambios en la situación de salud o en las condiciones de la vivienda antes de que deriven en una emergencia.
El programa permanecerá operativo hasta el 31 de agosto, coincidiendo con el periodo de mayor riesgo por altas temperaturas. Su desarrollo combinará la atención individual con acciones de sensibilización destinadas al conjunto de la población y mensajes específicos para los colectivos sometidos a una exposición más intensa.
