La sociedad científica ha presentado en Santiago de Compostela los registros RENACE y REGACE, dos proyectos que estudian los factores asociados a una vida prolongada con autonomía, menor dolor y mejor calidad de vida.
La Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia ha participado los días 3 y 4 de julio en el curso de verano Dolor, obesidad, nutrición y longevidad saludable, organizado por la Sociedad Española del Dolor en el Pazo de Fonseca de Santiago de Compostela. El encuentro ha abordado la prevención de la fragilidad y el estudio de las personas centenarias como vías para favorecer un envejecimiento con mayor autonomía y calidad de vida.
La presidenta de la SEMG, Pilar Rodríguez Ledo, ha presentado el Registro Nacional de Centenarios, denominado RENACE, mientras que el presidente de SEMG Galicia, Keith Albert Foo Gil, ha expuesto el desarrollo autonómico de esta investigación a través del Registro Galego de Centenarios, REGACE.
Ambos proyectos pretenden identificar los factores clínicos, sociales y vitales relacionados con la longevidad extrema y trasladar ese conocimiento a estrategias preventivas aplicables al conjunto de la población.
Del tratamiento del dolor a la prevención de la fragilidad
El curso ha reunido a profesionales de diferentes disciplinas para analizar las relaciones entre dolor, obesidad, alimentación, funcionalidad y envejecimiento. La SEMG y la Sociedad Española del Dolor han defendido un abordaje integral que incorpore la prevención antes de que aparezcan situaciones de dependencia o deterioro funcional.
“Durante años, nos hemos centrado en aliviar el dolor cuando aparece. Hoy sabemos que la mejor estrategia también pasa por prevenir la fragilidad, preservar la funcionalidad y promover un envejecimiento saludable”, ha señalado Rodríguez Ledo.
La consideración conjunta de estos factores responde a la estrecha relación existente entre las enfermedades crónicas, la movilidad, el estado nutricional y la capacidad para mantener una vida autónoma. En este contexto, la Medicina de Familia ocupa una posición relevante por el seguimiento continuado que realiza a lo largo de las distintas etapas vitales.
RENACE estudia las claves de la longevidad extrema
Rodríguez Ledo ha impartido la conferencia RENACE: Registro Nacional de Centenarios. Galicia Vive+, centrada en un proyecto de investigación que busca comprender por qué determinadas personas alcanzan edades extremas conservando una buena calidad de vida.
El registro parte del estudio de los centenarios para localizar factores asociados con la supervivencia, la funcionalidad y el bienestar. La investigación pretende convertir los hallazgos obtenidos en medidas de promoción de la salud y prevención de la dependencia que puedan beneficiar a generaciones más jóvenes.
La presidenta de la SEMG ha incidido en que las personas centenarias representan una fuente de conocimiento clínico y humano, más allá de su condición excepcional dentro de la población.
“RENACE es más que un estudio sobre el pasado de unos pocos; es una hoja de ruta para el futuro de todos”, ha afirmado. El objetivo, según ha explicado, consiste en ayudar a que las futuras generaciones “no solo vivan más, sino que vivan mejor”.
Rodríguez Ledo ha añadido que “los centenarios no representan el final de una vida, sino el principio de un conocimiento científico y humano que puede cambiar el futuro de todos nosotros”.
Galicia desarrolla su propio registro de centenarios
La participación de la SEMG ha continuado en la mesa Presente y futuro del envejecimiento activo saludable, moderada por Rodríguez Ledo. En ella, Keith Albert Foo Gil ha presentado REGACE, el registro gallego derivado del proyecto nacional RENACE.
Su intervención, titulada Longevidad actual desde la perspectiva de Atención Primaria: medicina rural y urbana, ha analizado el papel de los médicos de familia en la identificación, el seguimiento y el estudio de las personas centenarias.
El proyecto gallego permitirá examinar las características de la longevidad tanto en entornos rurales como urbanos. Esta comparación resulta especialmente relevante en Galicia, debido a la elevada presencia de población de edad avanzada y a las diferencias territoriales en el acceso a servicios, las redes familiares, los hábitos y las condiciones de vida.
La Atención Primaria dispone de información acumulada durante años sobre la evolución clínica, la medicación, la capacidad funcional y el entorno social de los pacientes. Esa continuidad asistencial facilita la recopilación de datos y el análisis de los elementos que pueden haber contribuido a una longevidad saludable.

La Medicina de Familia conecta investigación y prevención
Los registros de centenarios sitúan a los equipos de Atención Primaria en el centro de la investigación por su proximidad a las personas y su conocimiento del territorio. La participación de profesionales rurales y urbanos permitirá incorporar realidades distintas y observar cómo influyen el entorno, los estilos de vida y la atención sanitaria.
El estudio de la longevidad requiere además una visión que trascienda la ausencia de enfermedades. La autonomía personal, la movilidad, el estado cognitivo, la nutrición, las relaciones sociales y la percepción de bienestar forman parte de una valoración amplia de la calidad de vida.
La información obtenida a través de RENACE y REGACE podrá contribuir al diseño de programas preventivos dirigidos a preservar la funcionalidad, reducir la fragilidad y retrasar la aparición de dependencia.
SEMG y SED exploran nuevas líneas de colaboración
El curso ha servido también para estrechar la cooperación entre la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia y la Sociedad Española del Dolor. Ambas organizaciones han planteado la posibilidad de desarrollar proyectos conjuntos de investigación, formación y divulgación.
La colaboración entre especialidades permitirá abordar el envejecimiento desde perspectivas complementarias. El control del dolor, la atención a las enfermedades crónicas, la nutrición y la prevención de la obesidad influyen directamente en la movilidad y en la conservación de la autonomía.
El encuentro de Santiago de Compostela ha situado así la longevidad saludable como un ámbito compartido por Atención Primaria, especialistas en dolor y profesionales de otras disciplinas. El reto consiste en utilizar el conocimiento sobre quienes alcanzan edades avanzadas en buenas condiciones para mejorar la prevención durante todo el ciclo vital.
