La exposición ‘Narrar con imágenes’ reúne originales del historietista e ilustrador vallisoletano, nacido en Cubillas de Santa Marta, y podrá visitarse hasta el 16 de agosto en la Sala de Exposiciones del Teatro Zorrilla.
La Diputación de Valladolid ha inaugurado en la Sala de Exposiciones del Teatro Zorrilla la muestra “Narrar con imágenes”, dedicada al historietista e ilustrador Jesús Redondo. La exposición, abierta hasta el 16 de agosto, propone un recorrido por más de seis décadas de trabajo de uno de los autores españoles de cómic con mayor proyección internacional.
Natural de Cubillas de Santa Marta, Redondo ha desarrollado una trayectoria marcada por la versatilidad, la capacidad narrativa y la adaptación a registros muy distintos. Dibujante, ilustrador, portadista, entintador, guionista y autor de historietas, su obra ha circulado por editoriales y publicaciones de España, Reino Unido, Francia, Países Bajos, Suecia y Estados Unidos.
Una vida dedicada a contar con dibujos
La muestra reúne una selección de originales que permite seguir la evolución artística de Redondo y observar cómo el dibujo se convierte en una forma de narración. Cada página expuesta revela decisiones de composición, ritmo, encuadre y expresividad que explican por qué el cómic exige una lectura visual tan precisa como literaria.
La exposición se detiene en un autor capaz de transitar por géneros muy diferentes, desde el cómic romántico y juvenil hasta la aventura o la ciencia ficción. Esa amplitud de registros ha sido una de las claves de una carrera desarrollada dentro y fuera de España, con encargos para mercados editoriales muy diversos.
Astiberri recoge que Jesús Redondo comenzó a publicar historietas en 1961 para Creaciones Editoriales y Editorial Bruguera, y que desde los años sesenta mantuvo una larga colaboración con revistas holandesas y británicas, además de trabajar para editoriales norteamericanas como Marvel y francesas como Paquet.
La exposición muestra el oficio detrás de cada página
“Narrar con imágenes” permite apreciar la calidad de un dibujo construido sobre la expresividad, la composición y el dominio de la figura humana. En sus originales se observa una línea capaz de ordenar la acción, definir personajes y conducir la mirada del lector a través de la página.
El recorrido ofrece una aproximación al oficio del historietista. Bocadillos, viñetas, silencios, luces, sombras y gestos forman parte de una arquitectura visual donde cada elemento cumple una función narrativa.
La exposición reivindica así la historieta como lenguaje completo. La imagen no acompaña al relato, lo sostiene. En la obra de Redondo, el dibujo organiza el tiempo, marca el movimiento y convierte la página en un espacio de lectura secuencial.
De Bruguera al mercado internacional
Redondo inició su trayectoria profesional en la década de los sesenta dentro del entorno editorial de Bruguera, integrado en Creaciones Editoriales. En esa primera etapa destacó por la elegancia de su trazo y por su trabajo en historias sentimentales, un género que exigía precisión expresiva y dominio del gesto.
Durante los años setenta amplió su registro y se consolidó como uno de los grandes dibujantes españoles del cómic de aventuras. Su estilo, apoyado en un trazo firme, una composición cuidada y un uso eficaz de la luz y la sombra, le permitió adaptarse a publicaciones y públicos diferentes.
El salto internacional amplió su campo creativo. Redondo trabajó para mercados europeos y estadounidenses, donde la industria del cómic demandaba rapidez, solvencia gráfica y capacidad para asumir géneros variados sin perder personalidad.
Un autor asociado al noveno arte vallisoletano

La trayectoria de Jesús Redondo ocupa un lugar destacado dentro de la cultura gráfica vallisoletana. El Ayuntamiento de Valladolid le dedicó en 2025 una calle en la Ciudad de la Comunicación como reconocimiento a una carrera de casi siete décadas y a su papel en la difusión del cómic como arte y herramienta de creatividad.
Ese reconocimiento institucional se suma ahora a una exposición que permite ver su obra desde el detalle. Frente al carácter fugaz de la publicación periódica, los originales permiten detenerse en el proceso y valorar la dimensión artística de cada página.
La muestra en el Teatro Zorrilla refuerza además el vínculo entre el autor y la provincia. El homenaje no se plantea únicamente como revisión biográfica, también como una forma de situar el cómic dentro del patrimonio cultural contemporáneo de Valladolid.
La narrativa gráfica como territorio de precisión
Uno de los aspectos más reconocibles del trabajo de Redondo es su dominio del ritmo visual. La disposición de las viñetas, la intensidad de los primeros planos, la amplitud de las escenas y la transición entre acciones muestran una comprensión profunda del relato dibujado.
El cómic exige condensar información y emoción en una secuencia limitada. En ese espacio, Redondo maneja los recursos del dibujo para construir escenas legibles, personajes sólidos y atmósferas reconocibles.
La exposición permite observar cómo la aventura, el romance, la ciencia ficción o el relato histórico comparten una misma base técnica. El género cambia, pero la eficacia narrativa depende siempre de la relación entre imagen, espacio y tiempo.
Una charla para conocer el proceso creativo
Como complemento a la exposición, Jesús Redondo ofrecerá el 24 de julio, a las 19.30 horas, una charla abierta al público en el Teatro Zorrilla. El encuentro permitirá acercarse a su experiencia profesional, a su método de trabajo y a algunas de las vivencias que han marcado su carrera.
La actividad añade una dimensión oral al recorrido expositivo. El público podrá escuchar al autor y comprender cómo se construye una trayectoria de largo aliento en una profesión que combina disciplina, imaginación y adaptación constante a las exigencias editoriales.
La charla también servirá para contextualizar los originales reunidos en la sala, relacionarlos con encargos, etapas profesionales y cambios en el mercado del cómic.
Un reconocimiento al cómic como cultura
“Narrar con imágenes” sitúa el cómic en el centro de la programación cultural del Teatro Zorrilla. La Diputación de Valladolid dedica la sala a un lenguaje que durante décadas ha formado parte de la educación sentimental, visual y lectora de varias generaciones.
La exposición permite revisar la obra de Jesús Redondo desde una mirada patrimonial. Sus páginas pertenecen a una historia editorial, pero también a una memoria compartida de lectores, revistas, personajes y géneros.
El recorrido por seis décadas de trabajo muestra la capacidad del dibujo para viajar entre países, adaptarse a mercados distintos y mantener una identidad reconocible. En la obra de Redondo, la imagen ha sido siempre una forma de contar, emocionar y construir mundos.
