La red plantea que la discriminación por pobreza se reconozca de forma común en la Unión Europea y se aborde en el empleo, la educación, la sanidad y el acceso a bienes y servicios.
La Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en el Estado Español ha reclamado este 22 de julio un marco europeo común para prevenir, identificar y reparar la discriminación ejercida contra las personas por su situación económica. La petición coincide con el Día Europeo de las Víctimas de los Crímenes de Odio y precede al II Simposio Europeo sobre Aporofobia, que se celebrará los días 23 y 24 de septiembre en Santiago de Compostela.
EAPN-ES advierte de que la pobreza y la exclusión social incrementan la exposición a agresiones, trato discriminatorio y situaciones de desprotección. La organización sostiene que la respuesta debe combinar la persecución de las conductas delictivas con políticas que reduzcan las desigualdades y garanticen el acceso efectivo a los derechos.
España ha incorporado la aporofobia al Código Penal como una circunstancia relacionada con los delitos de odio y la contempla también en la legislación sobre igualdad de trato. Sin embargo, la red señala que el término continúa siendo poco conocido y que la Unión Europea carece de una regulación común para actuar frente a esta forma de discriminación.

El rechazo dirigido contra las personas pobres
La aporofobia designa el rechazo, desprecio o discriminación hacia una persona por carecer de recursos o encontrarse en una situación de vulnerabilidad socioeconómica.
Puede manifestarse mediante agresiones, amenazas, humillaciones, expulsiones de espacios públicos, obstáculos en el acceso a servicios o prácticas administrativas que tratan la pobreza como una conducta individual censurable.
Esta discriminación puede aparecer de manera aislada o combinarse con el racismo, la xenofobia, la LGTBIfobia, el antigitanismo, el machismo y otros prejuicios. La concurrencia de varios factores aumenta las dificultades para denunciar los hechos, recibir protección y acceder a mecanismos de reparación.
EAPN-ES considera que la posición económica debe analizarse como una causa específica de discriminación y también como un elemento que agrava otras violencias.
El Día Europeo recuerda a las víctimas
El Día Europeo de las Víctimas de los Crímenes de Odio se conmemora cada 22 de julio. El Consejo de Europa estableció esta jornada en 2014, a propuesta del Movimiento contra la Intolerancia, en memoria de las víctimas de los atentados cometidos en Oslo y Utøya en 2011.
La fecha persigue preservar su recuerdo, visibilizar las consecuencias de los delitos motivados por prejuicios y promover respuestas públicas frente a estas vulneraciones.
EAPN-ES ha aprovechado la conmemoración para recordar varios asesinatos que contribuyeron a hacer visibles distintas formas de violencia discriminatoria en España.
Rosario Endrinal murió en Barcelona en 2005 tras sufrir una agresión mientras dormía en un cajero. Sonia Rescalvo, mujer trans y sin hogar, fue asesinada en 1991 en el parque de la Ciutadella. Un año después, Lucrecia Pérez murió en Madrid en un ataque racista.
Cuando ocurrieron estos hechos, el ordenamiento jurídico todavía no disponía de las actuales herramientas para identificar expresamente determinadas motivaciones discriminatorias.
España incorporó la aporofobia al Código Penal
La legislación española reconoce la aporofobia como una de las motivaciones que pueden agravar la responsabilidad penal cuando un delito se comete por prejuicio hacia la situación socioeconómica de la víctima.
La Ley integral para la Igualdad de Trato y la No Discriminación también contempla actuaciones que, aun sin constituir delito, pueden vulnerar derechos por motivos relacionados con la condición social o económica.
Este reconocimiento permite nombrar conductas que anteriormente quedaban diluidas bajo otras figuras jurídicas. También proporciona una base para mejorar la recogida de datos, la formación profesional y la atención a las víctimas.
La existencia de normas, sin embargo, no garantiza por sí sola la detección de todos los casos. El desconocimiento, el miedo, la falta de confianza institucional y las dificultades para demostrar la motivación discriminatoria pueden limitar las denuncias.
EAPN pide una respuesta común en la Unión Europea
La red reclama que las instituciones comunitarias impulsen un marco que obligue a los Estados miembros a reconocer la aporofobia y a establecer medidas homogéneas de prevención, persecución y reparación.
La propuesta abarcaría ámbitos como el acceso al empleo, la educación, la atención sanitaria, la vivienda, los servicios públicos y los bienes de consumo.
EAPN-ES también plantea incorporar la vulnerabilidad socioeconómica a las políticas europeas contra los delitos y discursos de odio. La organización defiende que las personas afectadas participen en el diseño, la aplicación y la evaluación de las medidas.
Esta implicación permitiría identificar barreras que pueden pasar inadvertidas cuando las políticas se elaboran sin contar con la experiencia directa de quienes sufren exclusión.
La pobreza afecta a 12,6 millones de personas
El XVI Informe El Estado de la Pobreza, elaborado por EAPN-ES, sitúa en 12,6 millones el número de personas en riesgo de pobreza o exclusión social en España.
La cifra ofrece el contexto económico y social en el que se producen las situaciones de aporofobia. La falta de ingresos suficientes puede combinarse con dificultades para acceder a una vivienda, mantener los suministros básicos, encontrar empleo o participar con normalidad en la vida comunitaria.
La red sostiene que la prevención de la discriminación requiere políticas públicas que reduzcan esas situaciones y eviten responsabilizar exclusivamente a cada persona de las circunstancias que atraviesa.
La respuesta debe incluir protección social, vivienda, empleo, educación y servicios públicos accesibles, además de mecanismos jurídicos frente a los actos discriminatorios.
La aporofobia también puede aparecer en la Administración
EAPN-ES utiliza el concepto de aporofobia administrativa para referirse a normas, procedimientos o prácticas institucionales que generan un trato desfavorable hacia las personas con menos recursos.
Entre estas situaciones pueden encontrarse requisitos difíciles de cumplir, trámites inaccesibles, falta de información comprensible o decisiones basadas en estereotipos sobre quienes solicitan una prestación.
Las barreras administrativas pueden provocar que una persona con derecho a recibir una ayuda quede fuera del sistema o abandone el procedimiento antes de concluirlo.
La red propone revisar estos procesos, mejorar la formación de los profesionales y asegurar que la digitalización no excluya a quienes carecen de dispositivos, conexión o competencias tecnológicas.
Santiago reunirá el II Simposio Europeo sobre Aporofobia
EAPN-ES y EAPN Galicia celebrarán los días 23 y 24 de septiembre en Santiago de Compostela la segunda edición del Simposio Europeo sobre Aporofobia.
El encuentro analizará medidas legislativas, políticas públicas y herramientas destinadas a prevenir esta discriminación en los ámbitos autonómico, estatal y europeo.
Entre las participantes anunciadas se encuentra Elena Díaz Galán, relatora especial de Naciones Unidas sobre la extrema pobreza y los derechos humanos. También intervendrán Miguel Ángel Aguilar, fiscal de Sala coordinador contra los delitos de odio y discriminación, y María Teresa Verdugo, responsable de la Autoridad Independiente para la Igualdad de Trato y la No Discriminación.
El programa reunirá perfiles procedentes del derecho, los servicios sociales, las administraciones públicas, las entidades sociales y la investigación.
La primera edición planteó una directiva europea
El primer simposio se celebró en Murcia en 2025 y reunió a cerca de 250 personas. Entre sus participantes estuvieron la filósofa Adela Cortina, autora que formuló y difundió el concepto de aporofobia, y Olivier De Schutter, entonces relator especial de Naciones Unidas sobre la extrema pobreza y los derechos humanos.
El encuentro planteó una hoja de ruta orientada a elaborar una directiva europea contra la discriminación por vulnerabilidad socioeconómica.
También propuso estudiar la inclusión de la aporofobia entre las categorías delictivas sobre las que la Unión Europea puede establecer normas comunes.
La cita de Santiago continuará ese trabajo y buscará concretar propuestas aplicables a la prevención, la atención a las víctimas y la actuación de las administraciones.
