El cortometraje escrito por Rodrigo Olmedo aborda la amistad, el duelo y el cumplimiento de una promesa a través de dos residentes que emprenden un último viaje para despedir a su compañero de petanca.
Karra Elejalde y Kandido Uranga encabezan el reparto de El triplete, el cortometraje con el que Rodrigo Olmedo ha ganado la sexta edición de Audi Future Stories. La película, rodada en Barcelona bajo la codirección de Olmedo y Kike Maíllo, se estrenará en septiembre durante el Festival Internacional de Cine de San Sebastián.
La historia sigue a Antonio y Mariano, dos hombres que viven en una residencia y acaban de perder a Ezequiel, su amigo y tercer integrante de un equipo de petanca. Los tres se preparaban para disputar un torneo en el que aspiraban a conseguir su tercer triunfo consecutivo cuando la muerte interrumpe sus planes.
Al conocer el destino previsto para las cenizas de Ezequiel, Antonio y Mariano deciden emprender una aventura para cumplir una promesa y organizar una despedida acorde con la relación que los unía. El relato combina humor y emoción para aproximarse al duelo, el paso del tiempo y la capacidad de las personas mayores para tomar decisiones sobre sus afectos y proyectos.

Una promesa pendiente después de la muerte
El torneo de petanca funciona como punto de partida de la historia y como vínculo entre los tres amigos. El esperado triplete representa el objetivo deportivo compartido, aunque también resume una relación construida alrededor de rutinas, conversaciones y experiencias comunes.
La muerte de Ezequiel obliga a sus compañeros a asumir la ausencia y a decidir cómo despedirse. Cuando descubren que sus cenizas terminarán en un depósito común, ambos abandonan temporalmente la residencia para buscar otra salida.
La aventura introduce situaciones cómicas sin apartarse del conflicto central. Antonio y Mariano quieren preservar la memoria de su amigo y completar, de otro modo, el compromiso que los tres habían adquirido.
El cortometraje presenta así el duelo como una experiencia activa. Los protagonistas atraviesan la pérdida mediante una decisión compartida que les permite recuperar cierta capacidad de acción frente a un desenlace impuesto.

La amistad continúa en la vejez
El triplete coloca en el centro a dos personajes mayores unidos por la amistad y por un propósito común. El relato se aleja de una representación limitada a la dependencia o la enfermedad y muestra a sus protagonistas tomando la iniciativa, asumiendo riesgos y defendiendo su forma de despedirse.
La residencia constituye el espacio inicial, aunque la historia se desplaza hacia el exterior cuando Antonio y Mariano deciden actuar. Ese movimiento permite abordar la vejez desde la autonomía, el deseo y la lealtad.
Kandido Uranga ha resumido esa perspectiva con una declaración vinculada al sentido de la película. “El cortometraje es el futuro de los jóvenes. Solamente ellos llegarán a ser viejos. Por eso yo reivindico la vejez”, ha señalado el actor.
La frase conecta las dos dimensiones del proyecto. Por una parte, una historia protagonizada por personas mayores; por otra, la oportunidad profesional que recibe un cineasta al comienzo de su trayectoria.
Karra Elejalde interpreta a uno de los protagonistas
Karra Elejalde aporta al reparto una trayectoria de más de cuatro décadas en cine, televisión y teatro. El actor ha participado en películas como Airbag, También la lluvia, Ocho apellidos vascos y Mientras dure la guerra.
Su trabajo en También la lluvia y Ocho apellidos vascos le permitió obtener dos premios Goya como mejor actor de reparto. En El triplete comparte el peso dramático y cómico del relato con Kandido Uranga.
Elejalde ha destacado la capacidad del cortometraje para mostrar el trabajo de autores que todavía buscan acceder a proyectos de mayor duración. “El corto es una forma de mostrar tu talento para que luego te den la oportunidad para hacer un largo”, ha explicado.
El actor también ha señalado el equilibrio del guion entre la comedia y la emoción. “Me pareció muy cachondo y muy bonito”, ha afirmado sobre el texto de Rodrigo Olmedo.

Kandido Uranga completa la pareja protagonista
Kandido Uranga interpreta al segundo integrante de esta amistad. Su filmografía incluye títulos como Diecisiete, Intemperie, La cima y Maspalomas, además de una extensa trayectoria en producciones cinematográficas y televisivas.
La participación de ambos intérpretes sostiene una historia basada en la complicidad entre los personajes. La aventura necesita que el espectador reconozca la confianza construida durante años y comprenda por qué el destino de las cenizas de Ezequiel desencadena su reacción.
Uranga ha desarrollado buena parte de su carrera en personajes secundarios de fuerte presencia narrativa. En este cortometraje ocupa el centro de un relato que utiliza la amistad masculina para hablar de los cuidados, la ausencia y la despedida.
Biel Durán completa el reparto principal en un papel secundario. La información difundida no precisa las características de su personaje ni su relación con Antonio y Mariano.
Rodrigo Olmedo firma su primer cortometraje profesional
El guion de El triplete ha convertido a Rodrigo Olmedo en ganador de la sexta edición del programa. El jurado ha seleccionado su propuesta por la combinación de humor y emoción y por su capacidad para trasladar el texto al lenguaje audiovisual.
La película supone su primer cortometraje profesional. El proceso le ha permitido participar en la preparación, el rodaje y la dirección junto con un equipo técnico y artístico experimentado.
“El rodaje ha sido una experiencia increíble donde no solo he podido ver hecha realidad mi historia de la mano de unos grandísimos actores, sino también contar con un gran equipo, encabezado por Kike Maíllo, del que poder aprender”, ha declarado Olmedo.
El paso del guion al rodaje exige adaptar las escenas a localizaciones, tiempos, interpretaciones y decisiones técnicas. La colaboración con Maíllo ha acompañado este proceso desde el desarrollo de la propuesta hasta la filmación en Barcelona.
Kike Maíllo acompaña la dirección
Kike Maíllo participa como codirector y productor del cortometraje. Su trabajo se ha centrado en acompañar a Olmedo durante la realización de una obra que representa su entrada en una producción profesional.
La colaboración entre ambos forma parte del modelo del certamen, orientado a que el autor seleccionado pueda desarrollar su historia junto con profesionales del sector.
La tutoría comprende decisiones relacionadas con el tono, la planificación visual, la dirección de actores y el montaje del relato. En una pieza breve, cada escena debe cumplir una función precisa para presentar a los personajes, establecer el conflicto y alcanzar el desenlace dentro de un tiempo reducido.
La información difundida no detalla la duración final de El triplete ni el equipo técnico que ha participado en el rodaje.
El cortometraje como vía de acceso al cine
La selección de un guion procedente de un autor emergente vuelve a situar el cortometraje como una herramienta de aprendizaje y presentación profesional.
Este formato permite desarrollar una historia completa con una estructura de producción más limitada que la de un largometraje. También funciona como carta de presentación ante productoras, festivales y equipos interesados en conocer nuevas voces.
Elejalde ha recordado que numerosos realizadores comienzan trabajando en piezas breves antes de dirigir su primera película. La experiencia permite demostrar capacidades narrativas, técnicas y organizativas mediante una obra terminada.
El acceso a intérpretes consolidados añade una dimensión poco habitual en los primeros trabajos. Para Olmedo, dirigir a Elejalde y Uranga supone trasladar su texto a dos actores con una amplia experiencia en la construcción de personajes y en la combinación de registros dramáticos y cómicos.
Humor para abordar el duelo
El argumento utiliza una aventura disparatada para aproximarse a una experiencia dolorosa. La comedia surge de las decisiones de Antonio y Mariano, de los obstáculos que encuentran y de la distancia entre su edad y las expectativas que otras personas pueden proyectar sobre ellos.
Ese tono evita que la película quede reducida a un relato solemne sobre la muerte. La amistad continúa expresándose mediante discusiones, planes, recuerdos y acciones que conservan la personalidad de los protagonistas.
El humor convive con una pregunta sobre la forma en que se despide a una persona cuando sus deseos o vínculos afectivos quedan fuera de los procedimientos establecidos.
La búsqueda de un destino distinto para las cenizas de Ezequiel convierte la promesa en motor narrativo. El viaje representa una manera de mantenerlo dentro del grupo y de completar simbólicamente el equipo que aspiraba al triplete.
Estreno en San Sebastián
El triplete se presentará en septiembre dentro del Festival Internacional de Cine de San Sebastián. La organización todavía no ha comunicado la fecha exacta, el espacio de proyección ni las posibilidades posteriores de exhibición.
El estreno permitirá mostrar el resultado del rodaje ante profesionales y público durante una de las principales citas cinematográficas españolas.
La presentación cerrará el proceso iniciado con la selección del guion y abrirá una nueva etapa para la difusión del cortometraje. Su recorrido posterior dependerá de la participación en festivales, las plataformas de exhibición y los acuerdos alcanzados por la producción.
