La Red de Control de la Calidad del Aire de Castilla y León ha detectado concentraciones elevadas de partículas en la ciudad de Ávila y en el sur de la provincia como consecuencia del humo procedente de los incendios forestales activos en el sur de la Comunidad, desplazado hacia esta zona tras un cambio en la dirección del viento.
La Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental ha emitido una serie de recomendaciones dirigidas al conjunto de la población y ha anunciado que mantendrá el seguimiento del episodio. Las medidas pretenden reducir la exposición al aire contaminado mientras continúen las condiciones que favorecen la llegada de emisiones asociadas a los fuegos.
La Junta desaconseja el esfuerzo físico al aire libre
La Administración autonómica recomienda que la población evite las actividades que exijan un esfuerzo físico, especialmente cuando se desarrollen en espacios exteriores. El ejercicio aumenta la frecuencia respiratoria y, con ella, la cantidad de contaminantes que pueden penetrar en el organismo.
El aviso se extiende a la capital abulense y a los municipios situados en el sur de la provincia. La evolución del episodio dependerá de factores como la intensidad de los incendios, la distancia respecto a los focos, la dirección del viento y la capacidad de dispersión de la atmósfera.
Las personas pertenecientes a grupos sensibles deberán adoptar precauciones adicionales. Esta recomendación afecta especialmente a quienes presentan enfermedades respiratorias o cardiovasculares, así como a menores, personas mayores y ciudadanos cuya actividad habitual les obliga a permanecer durante largos periodos al aire libre.
El cambio del viento desplaza las partículas hacia Ávila
Los registros de la red autonómica atribuyen el empeoramiento de la calidad del aire a las emisiones generadas por los incendios forestales del sur de Castilla y León. El cambio en la circulación del viento ha trasladado el humo y las partículas hacia la ciudad de Ávila y la franja meridional de la provincia.
Los incendios liberan cenizas y materiales en suspensión que pueden recorrer largas distancias antes de depositarse o dispersarse. La concentración registrada en cada punto varía según las condiciones meteorológicas, la orografía y la evolución de los frentes activos.
La presencia de humo puede reducir la visibilidad y causar molestias como irritación ocular, tos o incomodidad respiratoria. La Consejería pide limitar la exposición y prestar atención a la información oficial mientras los niveles permanezcan elevados.
Ventanas cerradas y ventilación limitada
La Junta aconseja mantener cerradas las ventanas de viviendas, centros de trabajo y otros edificios siempre que resulte posible. Esta medida busca reducir la entrada de aire exterior durante los periodos en los que la concentración de partículas sea mayor.
También recomienda detener o limitar los sistemas de ventilación interior forzada que introduzcan aire procedente del exterior. Los equipos de climatización que funcionen mediante recirculación interna podrán contribuir a conservar las condiciones interiores, siempre que se utilicen de acuerdo con sus especificaciones y dispongan de un mantenimiento adecuado.
La ventilación de los inmuebles deberá adaptarse a la evolución del episodio. La consulta de los datos actualizados permitirá identificar los momentos en los que la calidad del aire mejore y resulte más apropiado renovar el ambiente interior.
La calidad del aire podrá consultarse en tiempo real
La Consejería de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental realizará un seguimiento continuado de las estaciones de medición y de la evolución de las concentraciones registradas en Ávila.
Los ciudadanos pueden consultar la información en tiempo real a través de la Red de Control de la Calidad del Aire de Castilla y León, el visor del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y el Índice Europeo de Calidad del Aire de la Agencia Europea de Medio Ambiente.
Los registros también están disponibles mediante la aplicación «ICA Índice de calidad del aire». Estas herramientas permiten comprobar la situación de cada zona y adaptar las actividades cotidianas a los cambios en las condiciones atmosféricas.
