La Tello Téllez presenta el 26 de agosto 75 instantes, una edición con 75 acuarelas de Ángel Cuesta Calvo dedicadas a Palencia

La Institución Tello Téllez de Meneses presenta este miércoles 26 de agosto 75 instantes, una edición conmemorativa que reúne 75 acuarelas del pintor palentino Ángel Cuesta Calvo. La publicación recupera una de las facetas más reconocibles de un artista que dedicó buena parte de sus siete décadas de trabajo a registrar calles, monumentos, pueblos y paisajes de la provincia.

Setenta y cinco acuarelas para recorrer Palencia a través de la mirada de uno de los artistas que con mayor persistencia convirtió la ciudad y la provincia en materia pictórica. La Institución Tello Téllez de Meneses presentará este miércoles 26 de agosto, a las 19.30 horas, en el Centro Cultural Provincial de Palencia, 75 instantes, una edición conmemorativa de su 75 aniversario construida a partir de la obra de Ángel Cuesta Calvo, pintor palentino fallecido en 2020 después de una trayectoria artística desarrollada durante cerca de siete décadas.

El número elegido establece el vínculo entre ambos recorridos. La Institución nació en 1949 como Centro de Estudios Palentinos y ha dedicado desde entonces su actividad a recuperar, estudiar y difundir los valores históricos, artísticos y literarios de la ciudad y la provincia. Las 75 acuarelas de Cuesta trasladan ese mismo territorio al lenguaje de la pintura y convierten el aniversario en un recorrido visual por Palencia.

El encuentro tendrá lugar en la sede de la propia Academia Palentina de Historia, Letras y Bellas Artes, situada en la plaza de los Juzgados, y se integra en el programa con el que la institución ha prolongado la conmemoración de sus tres cuartos de siglo mediante publicaciones, conferencias y actividades dedicadas al patrimonio y la cultura provincial.

Palencia como motivo constante

La elección de Ángel Cuesta para esta edición mantiene una relación directa con el contenido del volumen. Palencia fue uno de los asuntos más persistentes de su producción, tanto en sus paisajes urbanos como en las vistas rurales, el patrimonio religioso, los palomares o aquellos rincones que fueron desapareciendo a medida que cambiaban pueblos y ciudades.

Nacido en Palencia el 19 de marzo de 1930 y fallecido en la misma ciudad el 18 de junio de 2020, Cuesta estudió en la Escuela de Artes y Oficios y compaginó inicialmente su actividad artística con su profesión de delineante. A lo largo de los años trabajó con lenguajes muy diferentes, desde la figuración hasta propuestas geométricas y matéricas, y cultivó el dibujo, la pintura, el cartelismo, la ilustración y el retrato. Sin embargo, fueron especialmente reconocibles sus acuarelas, sepias y plumillas dedicadas a paisajes urbanos y rurales palentinos.

Esa dedicación produjo una especie de archivo artístico paralelo a la transformación de la provincia. Iglesias, calles, plazas, arquitectura popular, pueblos y construcciones tradicionales aparecen repetidamente en una obra que fue cambiando de técnica y estilo sin abandonar el territorio como referencia.

La Fundación Díaz-Caneja, que en 2021 le dedicó una exposición antológica, lo definió como el más longevo y prolífico de los pintores palentinos y cifró su producción a lo largo de setenta años en más de 10.000 obras, muchas de ellas centradas precisamente en rincones de la capital y la provincia.

Las acuarelas, sepias y plumillas de Ángel Cuesta convirtieron durante décadas calles, pueblos y monumentos de Palencia en uno de los grandes ejes de su obra.

De los palomares al románico

La relación entre Cuesta y el patrimonio palentino quedó también fijada en diferentes publicaciones. En 1983 apareció Palencia vista por Ángel Cuesta; seis años después publicó Románico palentino; en 1990 dedicó un nuevo trabajo a los Palomares de Palencia y en 1992 hizo lo propio con el patrimonio gótico. Más adelante regresaría sobre los espacios desaparecidos en Cosas que ya no están.

El interés de esa producción trasciende su dimensión estética. Algunas de aquellas imágenes registraron edificios, calles, construcciones tradicionales y escenas que posteriormente se transformaron o desaparecieron, de modo que parte de su pintura posee también un componente documental.

Ese empeño por recorrer pictóricamente la provincia fue una de las características señaladas por Julián Alonso Alonso en Ángel Cuesta Calvo. Sesenta años de pintura, el estudio publicado por la propia Institución Tello Téllez de Meneses en 2017. El trabajo analiza seis décadas de evolución artística y destaca el esfuerzo continuado del pintor por representar “todos los rincones de Palencia y su provincia”, junto con sus sucesivos cambios estilísticos.

75 instantes recupera ahora esa vertiente mediante una selección necesariamente reducida dentro de una producción de miles de piezas. El formato de 75 acuarelas permite, al mismo tiempo, establecer una correspondencia entre la historia de la institución y la mirada del artista sobre el territorio al que ambas trayectorias permanecieron vinculadas.

Una Academia nacida en 1949

La publicación se incorpora a una conmemoración que ha servido también para revisar la historia de la Tello Téllez de Meneses.

La Academia fue constituida en 1949, bajo el patrocinio de la Diputación de Palencia, y adoptó el nombre del obispo Tello Téllez de Meneses, ligado a la transformación de las escuelas catedralicias palentinas en el Estudio General durante el siglo XIII. Sus estatutos sitúan entre sus principales objetivos la recuperación, promoción y difusión de los valores históricos, artísticos y literarios de Palencia.

Durante ese recorrido ha desarrollado una extensa actividad editorial e investigadora. Su revista Publicaciones alcanzó este año los números 95-96 y acumula cerca de 40.000 páginas dedicadas al estudio de la provincia, con investigaciones sobre historia, patrimonio, literatura, agricultura y otras áreas de conocimiento.

El 75 aniversario ha añadido nuevas líneas a esa trayectoria. La institución ha organizado ciclos de conferencias y editado trabajos como Ante los retos del mundo actual, nacido de las ponencias celebradas durante la conmemoración, junto con otras actividades centradas de forma específica en la historia y cultura palentinas.

La presentación de 75 instantes incorpora ahora las bellas artes a ese recorrido conmemorativo a través de un pintor cuya obra mantuvo durante décadas una relación especialmente estrecha con el paisaje provincial.

Setenta y cinco formas de conservar un lugar

La acuarela ocupa un lugar particular dentro de la producción de Cuesta. Frente a otras etapas en las que exploró la abstracción, la pintura matérica o planteamientos más experimentales, sus vistas de Palencia mantuvieron una relación inmediata con lugares reconocibles y contribuyeron a extender su obra entre un público muy amplio.

La nueva publicación permite regresar a esa producción desde otra perspectiva. Las imágenes pertenecen a un artista fallecido hace seis años, pero los lugares representados continúan sometidos a transformación. Comparar la Palencia pintada por Cuesta con la actual permite reconocer permanencias y cambios y convierte cada acuarela en algo más que una representación paisajística.

Ahí adquiere sentido el título elegido. 75 instantes reúne momentos detenidos mediante agua y pigmento, pero también fragmentos de una provincia que el artista observó durante buena parte del siglo XX y las primeras décadas del XXI.

La presentación del miércoles cruzará así dos memorias. La de una institución creada hace más de tres cuartos de siglo para estudiar y conservar la cultura palentina y la de un pintor que convirtió esa misma Palencia en una de las materias fundamentales de su obra.

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