El Teléfono de la Esperanza ha recibido 87.623 peticiones de ayuda en España durante el primer semestre de 2026, mientras que en León ha contabilizado 5.326 llamadas y 95 atenciones relacionadas con conducta suicida. La entidad dedicará la campaña «Cuando solo ves… NADA» a desmontar falsas creencias que dificultan reconocer el sufrimiento y acompañar a tiempo.

El Teléfono de la Esperanza ha registrado durante el primer semestre de 2026 un aumento del 10,6% en las peticiones de ayuda relacionadas con conducta suicida respecto al mismo periodo del año anterior, pese a que su demanda global apenas ha variado. La organización ha hecho públicos los datos ante el Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se conmemora el 10 de septiembre, y ha puesto en marcha una campaña destinada a mejorar la detección del sufrimiento y combatir creencias que pueden retrasar la búsqueda de ayuda.
Entre enero y junio, la entidad ha recibido 87.623 peticiones de ayuda en toda España, un 0,5% más que durante los seis primeros meses de 2025. La evolución resulta, por tanto, muy diferente cuando se analizan específicamente las consultas vinculadas con la conducta suicida, que han avanzado más de diez puntos porcentuales en un año.
Los datos de León trasladan esta realidad al ámbito provincial. El Teléfono de la Esperanza ha contabilizado durante el mismo semestre 5.326 llamadas, entre ellas 95 atenciones relacionadas específicamente con conducta suicida. De estas últimas, 76 correspondieron a ideas suicidas, 12 a situaciones de crisis y siete a actos suicidas en curso.
León registra 5.326 llamadas en el primer semestre
La actividad desarrollada por el Teléfono de la Esperanza de León dibuja un mapa más amplio del malestar emocional que llega hasta sus servicios. La soledad y la incomunicación, con 428 llamadas, constituyen la problemática más frecuente entre las categorías detalladas por la entidad, por delante de los estados depresivos, que motivaron 357 contactos, y de los trastornos de ansiedad, presentes en otros 276.
A estas situaciones se sumaron 213 consultas relacionadas con el proyecto vital, los valores y el sentido de la vida, además de 142 vinculadas con problemas familiares y 112 con dificultades sentimentales. Las crisis derivadas de rupturas amorosas generaron otras 70 atenciones durante los primeros seis meses del año.
La diversidad de consultas muestra cómo los servicios de escucha reciben situaciones que abarcan desde dificultades relacionales hasta episodios de intenso sufrimiento emocional. Dentro de ese conjunto, las 95 intervenciones relacionadas con conducta suicida representan uno de los ámbitos que requieren una respuesta especialmente rápida y una valoración adecuada de cada situación.
El servicio leonés atendió asimismo 42 peticiones relacionadas con personas que sufrían malos tratos, junto a consultas vinculadas con duelo, adicciones, enfermedad, conflictos de pareja o dificultades de autonomía afectiva.
La labor de la entidad se extiende además al acompañamiento sostenido de personas mayores. Durante el semestre ha realizado 989 llamadas de acompañamiento, una actividad distinta de la intervención puntual ante una crisis y orientada a mantener el contacto con quienes afrontan situaciones de soledad o aislamiento.
El chat gana terreno entre la población más joven
La evolución de los canales de contacto introduce otro cambio significativo en los datos nacionales. El teléfono convencional continúa concentrando la atención entre las personas mayores de 35 años, segmento en el que representa el 71,67% de los contactos, mientras la comunicación escrita adquiere cada vez mayor presencia entre las generaciones más jóvenes.
El Chat de la Esperanza ha incrementado su utilización un 32,64% y se consolida como una vía especialmente relevante entre adolescentes y jóvenes. Las consultas realizadas por menores de edad representan ya el 28,2% de las comunicaciones recibidas mediante este canal.
La diferencia entre teléfono y chat obliga a contemplar la prevención también desde las formas en que cada grupo de edad busca apoyo. La disponibilidad de una conversación escrita permite acceder al servicio mediante un formato distinto de la llamada tradicional y abre otra puerta de entrada para personas que pueden encontrar mayores dificultades para verbalizar inicialmente su situación.
El crecimiento del chat adquiere especial relevancia dentro de una estrategia preventiva que pretende facilitar la petición de ayuda antes de que una situación de sufrimiento alcance niveles de mayor gravedad. La entidad mantiene este recurso operativo todos los días de la semana entre las 18.00 y las 00.00 horas.

«Cuando solo ves… NADA» pone el foco en lo que pasa inadvertido
La campaña organizada este año con motivo del Día Mundial para la Prevención del Suicidio lleva por lema «Cuando solo ves… NADA» y aborda el problema desde dos perspectivas relacionadas. La primera se centra en la persona que atraviesa una crisis y en cómo un sufrimiento muy intenso puede reducir su percepción de alternativas posibles.
La segunda dirige la mirada hacia el entorno familiar, social o comunitario. El Teléfono de la Esperanza advierte de que determinadas falsas creencias pueden dificultar la identificación de señales de sufrimiento, retrasar una conversación necesaria o llevar a minimizar una petición de ayuda.
Entre esas ideas, la organización cuestiona interpretaciones que reducen un intento de suicidio a una mera búsqueda de atención, presentan toda conducta suicida como exclusivamente impulsiva o consideran que únicamente los profesionales pueden ofrecer apoyo a una persona que atraviesa una crisis.
El objetivo consiste en favorecer una respuesta temprana y proporcionar herramientas básicas para reconocer situaciones que requieren atención, preguntar de manera adecuada, escuchar sin emitir juicios y facilitar el acceso a recursos especializados cuando resulte necesario.
“Prevenir el suicidio no consiste en actuar sólo en el momento de emergencia, sino que implica construir una cultura donde hablar del sufrimiento sea posible. Por eso, lo que buscamos con esta campaña es dar herramientas para reconocer situaciones de sufrimiento y posibles señales de alerta sin que pasen desapercibidas o minimizadas”, explica Aurelia González, psicóloga clínica y responsable del Programa para la Prevención del Suicidio y del Chat del Teléfono de la Esperanza.
León lleva la prevención a la calle durante septiembre
La programación leonesa comenzará el 8 de septiembre en la sede del Teléfono de la Esperanza con el Escape Room «Abriendo puertas, desmontando mitos», una propuesta participativa concebida para trabajar sobre las falsas creencias vinculadas al suicidio y facilitar el aprendizaje de herramientas relacionadas con la escucha y el acompañamiento.
Las diferentes pruebas permitirán abordar la identificación de señales de alerta, la importancia de mantener una conversación ante una situación de sufrimiento y la necesidad de buscar ayuda cuando las circunstancias lo requieren. La participación exige inscripción previa mediante el formulario habilitado por la organización.
El programa continuará el 10 de septiembre, coincidiendo con el Día Mundial para la Prevención del Suicidio. Desde las 18.30 horas, la Plaza de San Marcelo acogerá una mesa informativa y distintas actividades dirigidas a sensibilizar a la ciudadanía.
El acto central se celebrará a las 20.00 horas en el Museo Diocesano y de Semana Santa de León, donde se procederá a la lectura del Manifiesto por la Prevención del Suicidio y a un encendido simbólico de velas.
La programación incorporará además un recital de poesía en el que participarán Marcelo Tettamanti, la cantautora Isamil9 y otros poetas leoneses, dentro de una jornada planteada para dar visibilidad a la prevención, favorecer conversaciones responsables sobre el sufrimiento emocional y reducir el estigma que todavía condiciona la petición de ayuda.
La prevención amplía su alcance más allá de la emergencia
El planteamiento de la campaña sitúa la prevención antes del momento crítico. La organización defiende que identificar cambios significativos, atender expresiones de sufrimiento y mantener espacios donde una persona pueda hablar de lo que le sucede forman parte de una intervención que comienza mucho antes de una eventual emergencia.
Esta perspectiva coincide con el enfoque adoptado por los recursos públicos especializados. La Línea 024 del Ministerio de Sanidad atiende en todo el territorio nacional a personas con pensamientos o riesgo de conducta suicida, así como a familiares y allegados, mediante escucha profesional, orientación hacia los servicios sanitarios y derivación al 112 cuando se aprecia una emergencia.
Durante 2025, el 024 realizó 204.449 atenciones, entre llamadas telefónicas y contactos a través de su chat. El Ministerio de Sanidad precisa además que las cifras de actividad corresponden a atenciones y no a personas distintas, puesto que una misma persona puede utilizar el servicio en más de una ocasión.
El sistema público se integra actualmente en el Plan de Acción para la Prevención del Suicidio 2025-2027, que articula medidas de prevención, detección y atención y sitúa la coordinación sanitaria, social y comunitaria entre los ámbitos de actuación previstos.
Escuchar, preguntar y facilitar la petición de ayuda
El Teléfono de la Esperanza plantea como mensaje central que hablar del suicidio de manera cuidadosa y responsable puede abrir un espacio para expresar el sufrimiento y pedir ayuda. La campaña trata así de desplazar el foco desde el silencio o la interpretación precipitada hacia la escucha y la detección temprana.
La organización ofrece atención emocional gratuita y confidencial mediante el 717 003 717, operativo las 24 horas del día durante todo el año. Su Chat de la Esperanza funciona de lunes a domingo entre las 18.00 y las 00.00 horas a través de la página web de la entidad.
A estos recursos se suma la Línea 024, gratuita, confidencial y disponible las 24 horas para personas con ideación o riesgo de conducta suicida y para familiares y allegados. Ante una emergencia vital inminente, el recurso indicado es el 112.
