Las asociaciones participantes en el encuentro «Pueblos Accesibles» han identificado deficiencias en aceras, transporte público, espacios de descanso y servicios digitales. La organización trasladará las conclusiones a los ayuntamientos en una mesa de trabajo prevista para el 10 de noviembre, con el objetivo de incorporar las necesidades de la población mayor a la planificación municipal.
La Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (FADEMUR) ha reunido a asociaciones y grupos de personas mayores de cinco municipios de Santa Cruz de Tenerife, Jaén, Córdoba, Toledo y Almería para identificar las barreras que dificultan su vida cotidiana y elaborar propuestas destinadas a mejorar la accesibilidad de los pueblos. La iniciativa, desarrollada dentro del programa «Cuidándonos para un Futuro Mejor», ha culminado con el encuentro virtual «Pueblos Accesibles», cuyas conclusiones se trasladarán a los ayuntamientos el próximo 10 de noviembre para favorecer su incorporación a las actuaciones municipales.
El proceso ha contado con la participación de 42 personas, mayoritariamente mujeres, en las sesiones de trabajo organizadas previamente en los cinco territorios. Posteriormente, 19 participantes, entre ellas cinco voluntarias de la Red de Dinamizadoras Rurales del programa, han compartido los resultados de sus respectivos municipios y han analizado las coincidencias detectadas en relación con la movilidad, el acceso a los servicios públicos, la información y las nuevas tecnologías.
La propuesta parte de una cuestión estrechamente relacionada con el envejecimiento en el medio rural, donde la posibilidad de continuar viviendo en el propio domicilio depende también de las condiciones del entorno. El estado de las aceras, la existencia de transporte público, la disponibilidad de espacios para descansar durante los desplazamientos o la facilidad para realizar gestiones administrativas pueden determinar el grado de autonomía de una persona y sus oportunidades de participación social.
FADEMUR ha situado a las propias personas mayores en el centro de este análisis, reconociendo su experiencia cotidiana como una fuente de información para identificar las dificultades que encuentran en sus municipios y plantear soluciones ajustadas a las características de cada localidad.

Accesibilidad
El trabajo desarrollado ha abordado la accesibilidad desde una perspectiva que comprende las condiciones físicas de los espacios, las necesidades sensoriales, la comprensión de la información y el acceso a los recursos digitales. Estas cuatro dimensiones permiten analizar las dificultades que pueden aparecer tanto al desplazarse por una calle como al consultar un aviso municipal, utilizar un servicio público o completar un trámite administrativo.
La metodología empleada ha sido la investigación-acción participativa, mediante la cual las personas mayores han intervenido directamente en la identificación de problemas y en la elaboración de propuestas, con el acompañamiento del equipo técnico de FADEMUR y de las voluntarias de la Red de Dinamizadoras Rurales.
Este planteamiento ha permitido recoger observaciones relacionadas con situaciones habituales de la vida en los pueblos, donde determinados obstáculos pueden pasar inadvertidos para quienes mantienen una movilidad plena o disponen de conocimientos y recursos suficientes para utilizar los servicios digitales.
Las conclusiones muestran que la accesibilidad interviene en diferentes aspectos del envejecimiento saludable, desde la posibilidad de acudir a una consulta médica hasta la de participar en actividades comunitarias o resolver una gestión sin depender constantemente de otras personas.
Barreras
Los cinco grupos participantes han coincidido en señalar problemas relacionados con el estado de las aceras, los bordillos y los pavimentos, así como la escasez de bancos, zonas de sombra y espacios adecuados para descansar.
Estas carencias afectan especialmente a quienes necesitan realizar pausas durante sus desplazamientos o presentan dificultades de movilidad, ya que las características del recorrido peatonal pueden condicionar la utilización de servicios y espacios públicos.
El transporte constituye otra de las principales preocupaciones recogidas durante el encuentro. Cuatro de los cinco territorios consideran insuficiente la oferta disponible, una circunstancia que dificulta los desplazamientos fuera del municipio y puede complicar el acceso a determinados recursos, especialmente los sanitarios.
La dependencia del transporte para acudir a consultas médicas, realizar trámites o participar en actividades fuera de la localidad adquiere especial relevancia en los pueblos donde las distancias y la disponibilidad de conexiones condicionan la organización de la vida cotidiana.
A estas dificultades se suman los problemas de comunicación entre las administraciones locales y parte de la población mayor. Los participantes han advertido de que determinados avisos municipales pueden quedar fuera del alcance de algunos vecinos cuando se difunden exclusivamente a través de las redes sociales.
La utilización de canales digitales como vía principal de información puede generar dificultades para quienes carecen de dispositivos adecuados, tienen una conectividad limitada o necesitan apoyo para acceder a determinados contenidos.
Brecha digital
Las gestiones por internet aparecen entre las preocupaciones compartidas por cuatro de los cinco territorios, mientras que todos los grupos han señalado la necesidad de disponer de acompañamiento presencial para resolver cuestiones relacionadas con la tecnología.
Las personas participantes han planteado la importancia de contar con explicaciones comprensibles, atención directa y oportunidades de aprendizaje adaptadas a sus conocimientos y ritmos.
El diagnóstico recoge así una demanda de apoyo para utilizar las herramientas digitales y acceder a los servicios que progresivamente se prestan a través de internet. La posibilidad de realizar trámites administrativos, consultar información o comunicarse con determinadas entidades depende cada vez más de competencias tecnológicas que pueden requerir formación y acompañamiento.
Para FADEMUR, esta dimensión de la accesibilidad debe incorporarse a las políticas municipales junto con las actuaciones urbanísticas y de movilidad, puesto que las barreras digitales también pueden limitar el ejercicio de derechos y el acceso a recursos básicos.
La información pública constituye otro de los ámbitos en los que se han identificado necesidades de mejora. Las asociaciones consideran conveniente mantener diferentes vías de comunicación y utilizar un lenguaje claro que facilite la comprensión de los avisos y procedimientos administrativos.
Propuestas
Las asociaciones y grupos participantes han elaborado medidas concretas para responder a las dificultades detectadas, con actuaciones que abarcan desde la mejora de las infraestructuras peatonales hasta la adaptación de los servicios de información y atención ciudadana.
Entre las propuestas figuran la reparación de aceras y recorridos peatonales, la instalación de bancos y espacios de sombra, la incorporación de barandillas y pavimentos antideslizantes, así como la mejora de las condiciones de accesibilidad de los edificios públicos.
En materia de movilidad, los participantes han planteado la adaptación del transporte y, en algunos territorios, la posibilidad de establecer servicios municipales de taxi para facilitar los desplazamientos a consultas médicas.
Las medidas relacionadas con la comunicación incluyen la utilización de distintos canales para difundir información municipal, la habilitación de puntos de atención y el establecimiento de teléfonos que permitan comunicar desperfectos en calles y espacios públicos.
También se han propuesto servicios de acompañamiento para realizar gestiones digitales, espacios tecnológicos accesibles y fórmulas de colaboración vecinal que faciliten la atención a personas con mayores dificultades para desplazarse o utilizar determinados recursos.
Estas iniciativas responden a necesidades identificadas directamente por los participantes y ofrecen a los ayuntamientos propuestas que pueden valorarse en función de las características y posibilidades de cada municipio.
Ayuntamientos
FADEMUR pretende dar continuidad al trabajo realizado mediante la elaboración de un informe que recogerá las conclusiones de los cinco territorios, las propuestas formuladas por las personas mayores, ejemplos de buenas prácticas y referencias normativas que puedan resultar útiles para las administraciones locales.
El siguiente paso será la celebración, el 10 de noviembre, de una mesa de trabajo virtual dirigida a ayuntamientos de la Red Española de Ciudades Saludables (RECS) con menos de 20.000 habitantes.
Durante esta sesión se presentarán los resultados del proceso participativo y se abrirá un espacio de intercambio entre municipios para estudiar posibles actuaciones relacionadas con la accesibilidad y las necesidades de la población mayor.
La organización busca que las aportaciones recogidas durante los encuentros puedan incorporarse a la planificación municipal y servir de referencia para mejorar los entornos rurales desde la experiencia de quienes los utilizan diariamente.
El informe final se publicará en abierto a través de la página web de FADEMUR, de manera que sus conclusiones puedan consultarse y utilizarse en otros municipios interesados en desarrollar iniciativas semejantes.
Aunque los resultados proceden de grupos reducidos y tienen un carácter cualitativo, las coincidencias detectadas entre los cinco territorios permiten identificar preocupaciones compartidas relacionadas con el estado de los espacios públicos, el transporte, la información y el acceso a los servicios digitales.
La iniciativa «Pueblos Accesibles» vincula así la participación de las personas mayores con la mejora de sus condiciones de vida y con la posibilidad de continuar residiendo en sus municipios, manteniendo la autonomía personal y el acceso a los recursos necesarios para desarrollar su actividad cotidiana.
