El Ayuntamiento homenajea al artista salmantino diez años después de su fallecimiento e impulsa un museo al aire libre con señalización de sus obras
Salamanca ha dedicado desde este sábado la plaza central del parque de La Alamedilla al escultor Agustín Casillas, considerado el artista con mayor presencia escultórica en el paisaje urbano de la ciudad. El acto institucional, celebrado coincidiendo con el décimo aniversario de su fallecimiento, ha servido además para inaugurar el Museo al Aire Libre Agustín Casillas y reforzar la difusión de su legado artístico en las calles salmantinas.
El homenaje ha contado con la participación del alcalde de Salamanca, Carlos García Carbayo, miembros de la Corporación Municipal y representantes de la familia del escultor.
“Quiso que el arte conviviera con las personas”
Durante su intervención, García Carbayo destacó que el reconocimiento permite “saldar una deuda” con uno de los creadores “más prolíficos, admirados y queridos” de Salamanca.
El alcalde subrayó además la voluntad artística de Casillas de integrar la escultura en la vida cotidiana de la ciudad, defendiendo una obra pública concebida para convivir con los ciudadanos y acompañar los espacios urbanos.
El acto estuvo amenizado por la Banda Municipal de Música de Salamanca y concluyó con el descubrimiento de la placa identificativa de la nueva Plaza de Agustín Casillas.
Un museo al aire libre en las calles de Salamanca
La inauguración sirvió también para presentar oficialmente el Museo al Aire Libre Agustín Casillas, una iniciativa impulsada por el Ayuntamiento para divulgar el patrimonio escultórico del artista.
A petición de la familia, el Consistorio ha instalado placas informativas en trece esculturas repartidas por distintos puntos de la ciudad. Cada una incorpora un código QR que permite acceder a información ampliada sobre las obras y su contexto artístico.
Además, la web de turismo municipal incorpora desde ahora un espacio específico dedicado a la trayectoria y legado del escultor salmantino.

Restauración y señalización del patrimonio escultórico
El Ayuntamiento ha iniciado asimismo trabajos de restauración sobre parte de las esculturas de Casillas presentes en la ciudad, actuaciones que se extenderán progresivamente al conjunto de las cerca de 130 piezas escultóricas existentes en el espacio urbano salmantino.
Según explicó García Carbayo, el objetivo es consolidar el denominado “museo al aire libre” que configuran las esculturas distribuidas por plazas, parques y calles de la capital.
El alcalde defendió la necesidad de conservar y divulgar un patrimonio artístico que forma parte de la identidad urbana y cultural de Salamanca.
Esculturas ligadas a la literatura y la memoria popular
La obra de Agustín Casillas mantiene una estrecha relación con la literatura española, la mitología y los personajes populares vinculados a la ciudad.
Entre sus piezas más conocidas destacan El Lazarillo de Tormes y el ciego, La Celestina, Calisto y Melibea o el medallón dedicado a Miguel de Cervantes en la Plaza Mayor.
El escultor desarrolló además numerosas obras monumentales vinculadas al trabajo, la memoria histórica y los arquetipos femeninos, utilizando materiales como hormigón, bronce o granito.
Reconocimiento institucional
Agustín Casillas recibió en 2015 la Medalla de Oro de Salamanca, máxima distinción otorgada por la ciudad a personas e instituciones vinculadas a la difusión de sus valores históricos, sociales y culturales.
Su obra está considerada una de las principales referencias de la denominada época dorada de la escultura salmantina contemporánea.
