‘El generoso equipo del Sí’ reúne fotografías, relatos, poemas, pinturas e ilustraciones aportados por vecinos y creadores para contar la historia cotidiana de esta localidad soriana y reconocer a quienes mantienen activa su vida cultural.

La Asociación Cultural Amigos de la Villa de Quintanas Rubias de Arriba ha presentado el fotolibro Quintanas Rubias de Arriba y el generoso equipo del Sí, una obra colectiva que reúne imágenes, relatos, poemas, pinturas e ilustraciones para conservar la memoria y retratar la vida cotidiana de esta localidad soriana. La publicación, editada e impresa por la Imprenta Provincial, ha contado con la participación de vecinos y colaboradores y ha sido presentada con la asistencia del diputado de Cultura de la Diputación de Soria, Enrique Rubio.
El título resume buena parte de la intención del proyecto. El denominado “equipo del Sí” está formado por las personas que ofrecen su tiempo cuando el pueblo necesita organizar una actividad, conservar una tradición, participar en una iniciativa cultural o poner en marcha una nueva propuesta. El libro convierte ese trabajo discreto y continuado en protagonista y construye, a partir de muchas aportaciones individuales, una narración común sobre el presente y el pasado de Quintanas Rubias.
Enrique Rubio ha definido el volumen como “el resultado de muchas manos, de muchas voces y de muchas miradas que han querido decir sí a su pueblo, sí a su memoria y sí a mantener viva su historia”.
Voces
La publicación se aleja de una historia escrita desde una única perspectiva. Fotografías antiguas y actuales conviven con textos, poesía, pintura e ilustración para ofrecer distintas formas de mirar el mismo territorio, mientras los propios habitantes pasan de ser objeto del relato a participar directamente en su construcción.
La memoria aparece así vinculada a la experiencia personal. Un rostro, un paisaje, una costumbre o una escena aparentemente cotidiana pueden adquirir valor documental cuando forman parte de un pueblo pequeño y ayudan a explicar cómo ha cambiado su comunidad a lo largo del tiempo.
El resultado permite conservar episodios y recuerdos que habitualmente permanecen en conversaciones familiares o archivos particulares y reunirlos dentro de una publicación que puede ser compartida por quienes viven en Quintanas Rubias y por quienes mantienen el vínculo con la localidad desde otros lugares.
El Sí
El concepto que da nombre al libro procede precisamente de esa manera de entender la vida comunitaria. Son las personas que responden afirmativamente cuando alguien propone organizar una actividad, colaborar con una asociación, recuperar una costumbre o ayudar en una tarea común.
Ese “sí” puede adoptar muchas formas. A veces significa escribir unas líneas o entregar una fotografía; otras, preparar un encuentro, montar una exposición, cuidar un espacio o dedicar una tarde de trabajo a una iniciativa que beneficia al conjunto.
La obra reconoce esa disponibilidad porque, en localidades con poca población, cada colaboración adquiere una importancia distinta. Una actividad cultural depende con frecuencia de un pequeño grupo capaz de asumir tareas muy diferentes y mantener una continuidad que difícilmente podría sostenerse desde estructuras profesionales.
El “equipo del Sí” funciona de este modo como el verdadero hilo conductor del fotolibro. Más que presentar una sucesión de personajes destacados, la publicación dirige la mirada hacia quienes contribuyen desde posiciones menos visibles a que el pueblo conserve actividad, memoria y capacidad para generar nuevos proyectos.
Poesía
El fotolibro mantiene una relación directa con otra de las iniciativas culturales desarrolladas en Quintanas Rubias, el Huerto Poeta Vivo, un espacio donde naturaleza, poesía, imagen y memoria se han combinado para crear un recorrido abierto a diferentes formas de expresión.
Su planteamiento parte de una metáfora bastante literal. Igual que un huerto necesita atención y cuidados continuados para crecer, el proyecto cultural depende de la colaboración de quienes aportan poemas, imágenes, ideas y trabajo.
Entre las encinas de la localidad, la palabra escrita ha encontrado así un lugar diferente al libro o la sala de exposiciones y ha convertido el paisaje en soporte cultural. La participación de autores y creadores ha ido ampliando una propuesta que entiende la poesía como una experiencia compartida y conectada con el territorio.
El generoso equipo del Sí recoge parte de ese espíritu y lo traslada ahora al papel. Imagen y palabra aparecen juntas para documentar una comunidad que ha utilizado la creación como una manera de reconocerse.

Pueblo
La iniciativa adquiere otra dimensión cuando se observa desde el medio rural. Mantener un pueblo vivo depende de servicios, vivienda, empleo y comunicaciones, aunque también necesita vínculos que permitan a sus habitantes sentirse parte de una comunidad con identidad propia.
Las asociaciones culturales ocupan precisamente una parte de ese espacio. Organizan encuentros, recuperan tradiciones, generan actividades y crean ocasiones para que personas de distintas generaciones vuelvan a compartir tiempo y lugares.
En Quintanas Rubias, el fotolibro ha permitido convertir ese trabajo previo en una obra que permanece. Las actividades terminan y los encuentros se disuelven cuando acaba el día, mientras una publicación puede conservar fotografías, testimonios y creaciones y transmitirlos después a quienes todavía no conocen esas historias.
La cultura funciona así como archivo y como presente. Guarda lo ocurrido y, al mismo tiempo, necesita nuevas aportaciones para continuar creciendo.
Huella
La Asociación Cultural Amigos de la Villa ha planteado el libro como una obra común en la que creadores y vecinos comparten protagonismo. Esa decisión evita separar a quienes producen cultura de quienes viven en el territorio y convierte el proceso de creación en parte del propio resultado.
La Diputación de Soria ha destacado durante la presentación el valor de estas iniciativas surgidas desde las propias localidades, tanto por su capacidad para conservar patrimonio inmaterial como por los espacios de participación que generan.
El interés del volumen reside precisamente ahí. Quintanas Rubias ha decidido contar su historia desde dentro y hacerlo mientras esa historia continúa escribiéndose, mediante las personas que siguen organizando actividades, conservando recuerdos, creando y respondiendo cuando el pueblo necesita otra mano.
El fotolibro deja ahora constancia de ellas. De quienes aparecen en las imágenes y de quienes permanecen fuera del encuadre, pero han contribuido igualmente a que cada nueva iniciativa pueda comenzar con una respuesta afirmativa.
