CERMI Castilla y León ha reunido en Villamuriel de Cerrato a un centenar de participantes en una jornada centrada en liderazgo, participación social, empleo, emprendimiento y vida independiente. El encuentro ha incorporado además la prevención de la violencia de género y ha situado las redes de apoyo y el acceso a recursos entre los desafíos específicos de quienes viven en pequeños municipios.

Un centenar de mujeres con discapacidad ha participado en Villamuriel de Cerrato, Palencia, en el encuentro ‘Mujer, discapacidad y medio rural. Redes, proyectos y derechos en acción’, organizado por la Comisión de la Mujer de CERMI Castilla y León para abordar las barreras que condicionan la participación, el empleo y la autonomía cuando a la desigualdad de género y la discapacidad se añade la residencia en entornos rurales. La jornada, celebrada en la Casa de Cultura Jesús Meneses, ha combinado dos mesas de debate, intercambio de experiencias y teatro foro dentro de las actuaciones de sensibilización y formación desarrolladas junto a la Gerencia de Servicios Sociales de Castilla y León.
El encuentro ha trasladado el protagonismo a las propias mujeres y a profesionales vinculadas al movimiento asociativo, con una programación que ha recorrido desde el acceso a espacios de representación hasta el empleo y la asistencia personal. El objetivo ha sido analizar derechos que adquieren una dificultad añadida en municipios con menor densidad de servicios, mayores distancias y menos oportunidades para construir redes presenciales de apoyo.
El contexto rural resulta especialmente relevante en Castilla y León. Distintos trabajos del Observatorio Estatal de la Discapacidad han advertido de que las mujeres con discapacidad residentes en pequeños municipios encuentran dificultades relacionadas con la disponibilidad y adaptación de servicios, las oportunidades de participación y socialización y el riesgo de aislamiento, circunstancias que pueden acumularse con otras desigualdades vinculadas al empleo o a la dependencia de apoyos familiares.
Liderazgo
La primera mesa ha situado el liderazgo y la participación social en el centro del análisis y ha estado moderada por Diana Gutiérrez Arranz, responsable del Área de Comunicación de la Federación Salud Mental Castilla y León.
En ella han intervenido Rocío Molpeceres Olea, trabajadora social y vicepresidenta de ASPACE Valladolid; Amaia Maortua Zamarripa, técnica del Área de Mujer de FAPSCL, y Ángela Díaz Galán, presidenta de FAEMA Salud Mental Ávila. La presencia de perfiles procedentes de diferentes ámbitos de la discapacidad ha permitido abordar cómo se accede a los órganos de decisión, qué condiciones favorecen la participación y qué papel desempeñan las entidades para que las mujeres puedan expresar directamente sus prioridades.
La cuestión trasciende la mera presencia en actividades asociativas, porque participar implica disponer de información accesible, oportunidades para asumir responsabilidades y capacidad efectiva para intervenir en aquellas decisiones que afectan a la propia vida y al entorno comunitario.
La Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad reconoce expresamente en su artículo 6 que las mujeres y niñas con discapacidad están expuestas a formas múltiples de discriminación y obliga a adoptar medidas que garanticen el pleno ejercicio de sus derechos, así como su desarrollo y participación en condiciones de igualdad.
Empleo
La segunda mesa ha trasladado el debate a uno de los ámbitos que condiciona con mayor intensidad la autonomía personal, el acceso al trabajo y a ingresos propios.
Teresa Martín Gavilán, responsable de Comunicación de la Federación Autismo Castilla y León, ha moderado una conversación en la que han participado Sarah Hernández Sánchez, asistente personal de Salud Mental Salamanca-AFEMC, y Teresa Gutiérrez Bravo, coordinadora del Área de Empleo de Inserta Empleo de Fundación ONCE en Castilla y León y La Rioja.
Empleo, emprendimiento y vida independiente han aparecido unidos porque la autonomía económica influye directamente en la capacidad de decidir dónde y cómo vivir, mientras la residencia en áreas rurales puede reducir el número de ofertas disponibles y aumentar la importancia del transporte, la accesibilidad y los apoyos.
El mercado laboral constituye además uno de los espacios donde confluyen distintas desigualdades. La legislación española reconoce el derecho de las personas con discapacidad a la igualdad, al empleo y a la libre toma de decisiones, mientras Castilla y León mantiene en 2026 programas específicos de inserción para mujeres en situación de especial vulnerabilidad y para víctimas de violencia de género.
En el medio rural, ese derecho necesita traducirse en oportunidades próximas o compatibles con la movilidad disponible, formación accesible y apoyos que permitan sostener una actividad laboral sin que la discapacidad termine restringiendo de antemano las opciones profesionales.

Autonomía
La presencia de la asistencia personal dentro de la mesa ha introducido otra cuestión central. La vida independiente significa que la persona pueda tomar decisiones sobre su existencia y disponer de los apoyos necesarios para llevarlas a la práctica.
La Convención de Naciones Unidas reconoce este principio en su artículo 19, que establece el derecho a vivir en la comunidad, elegir el lugar de residencia y acceder a servicios de apoyo, incluida la asistencia personal, cuando resulte necesaria para favorecer la inclusión y evitar situaciones de aislamiento.
Esta concepción desplaza la mirada desde las limitaciones de la persona hacia las condiciones que permiten ejercer derechos. Vivienda accesible, transporte, apoyos domiciliarios, servicios próximos, oportunidades laborales y participación comunitaria forman parte de ese entorno.
La legislación de Castilla y León también recoge entre sus garantías la autonomía personal y la recepción de los apoyos necesarios para desarrollar una vida independiente, vinculándolas con el acceso a educación, empleo, salud, vivienda y servicios sociales.
En una comunidad caracterizada por una elevada dispersión territorial, esa perspectiva introduce necesariamente la variable geográfica. Un recurso puede existir administrativamente y resultar difícil de utilizar cuando la distancia, los horarios de transporte o la falta de accesibilidad impiden llegar hasta él.
Redes
La jornada ha reservado también tiempo para que las participantes compartieran experiencias y establecieran contactos entre entidades y territorios.
Ese componente adquiere un peso especial en el medio rural, donde la menor concentración de población puede hacer más difícil encontrar grupos de iguales, asesoramiento especializado o espacios en los que hablar de determinadas situaciones con otras mujeres que han atravesado experiencias semejantes.
La Comisión de la Mujer de CERMI Castilla y León mantiene desde hace años esta línea de trabajo. En 2023 reunió también a alrededor de un centenar de mujeres en Íscar en una jornada sobre igualdad, discapacidad y entorno rural donde se presentaron proyectos relacionados con atención a víctimas de violencia de género, empleo, accesibilidad y participación comunitaria.
El encuentro de Villamuriel ha avanzado desde aquel intercambio de iniciativas hacia cuestiones relacionadas directamente con liderazgo, trabajo, proyecto de vida y toma de decisiones, manteniendo la prevención de la violencia como uno de los ejes transversales.
Violencia
La jornada se ha desarrollado dentro del convenio entre la Gerencia de Servicios Sociales de Castilla y León y CERMI CyL para impulsar actuaciones de igualdad y prevenir la violencia de género contra las mujeres con discapacidad.
Este enfoque introduce una dimensión específica porque la violencia puede encontrarse acompañada por dependencia económica, dificultades de comunicación, necesidad de apoyos cotidianos o aislamiento territorial, factores que pueden complicar tanto la identificación de una situación de abuso como el acceso a recursos especializados.
La Comisión de la Mujer de CERMI CyL viene trabajando esta cuestión mediante campañas, formación y proyectos específicos y ha defendido la necesidad de reconocer a las mujeres con discapacidad como sujetos capaces de decidir sobre sus propias vidas. En sus actuaciones vinculadas a la Fundación CERMI Mujeres ha situado también la eliminación de la discriminación y la violencia entre sus principales reivindicaciones.
La prevención adquiere por ello una dimensión más amplia que la respuesta posterior a una agresión. Información accesible, autonomía económica, redes sociales, conocimiento de los recursos y capacidad para tomar decisiones aumentan las posibilidades de identificar conductas abusivas y pedir apoyo.
Escena
La programación ha concluido con ‘Igualdad de oportunidades de las mujeres con discapacidad’, una propuesta de teatro foro interpretada por la compañía Expres@rte, de BRIAN.
El formato ha permitido trasladar a situaciones representadas algunas de las cuestiones examinadas durante las mesas y abrir la reflexión a las asistentes. El teatro foro se caracteriza precisamente por plantear conflictos reconocibles y convertir al público en participante de la discusión sobre posibles respuestas.
La elección ha cerrado una jornada en la que los derechos se han abordado desde distintos registros. Las mesas han aportado experiencias profesionales y asociativas; el intercambio informal ha facilitado contactos; y la representación ha llevado esos mismos problemas a escenas relacionadas con la vida cotidiana.
Participantes
La apertura del encuentro ha contado con el alcalde de Villamuriel de Cerrato, Roberto Martín Casado; Charo Andrés Rojo, concejala de Participación Ciudadana, Juventud, Infancia y Educación; María Buisán, responsable municipal de Bienestar Social, Igualdad, Infancia y Mayores, y Araceli de las Heras, presidenta de la Comisión de la Mujer de CERMI Castilla y León.
La organización ha querido que el contenido posterior descansara fundamentalmente sobre la voz de mujeres con discapacidad y profesionales directamente vinculadas a los ámbitos analizados, una orientación coherente con la participación activa que constituía uno de los objetivos del propio encuentro.
| Área | Participantes |
|---|---|
| Liderazgo y participación | Rocío Molpeceres, Amaia Maortua y Ángela Díaz |
| Moderación | Diana Gutiérrez Arranz |
| Empleo y vida independiente | Sarah Hernández y Teresa Gutiérrez Bravo |
| Moderación | Teresa Martín Gavilán |
| Cierre | Teatro foro de Expres@rte, de BRIAN |
| Asistencia | Alrededor de 100 mujeres |
| Lugar | Villamuriel de Cerrato, Palencia |
Ruralidad
El encuentro ha dejado una cuestión especialmente relevante para las políticas de discapacidad en Castilla y León. La igualdad formal pierde parte de su eficacia cuando las oportunidades dependen del código postal.
En el medio rural, participar en una asociación, acudir a una entrevista de trabajo, utilizar un servicio especializado o disponer de asistencia personal puede requerir resolver previamente problemas de movilidad, accesibilidad o distancia. El Observatorio Estatal de la Discapacidad ha señalado precisamente la necesidad de adaptar recursos y programas a la realidad de las mujeres que viven fuera de los principales núcleos urbanos y de reforzar los espacios de socialización y protección frente a situaciones de abuso o violencia.
Por ello, empleo, liderazgo o vida independiente forman parte de una misma conversación. Contar con ingresos facilita elegir; disponer de apoyos permite mantener esa elección; participar en la comunidad evita que las decisiones se adopten siempre desde fuera; y construir redes amplía las posibilidades de recurrir a otras personas cuando aparece una dificultad.
Villamuriel ha reunido durante una jornada esas cuatro dimensiones alrededor de un mismo objetivo, que las mujeres con discapacidad que viven en los pueblos puedan ejercer sus derechos con las mismas posibilidades de decidir, participar y desarrollar su proyecto de vida que quienes disponen de más recursos a su alrededor.
