La Cohorte IMPaCT prevé seguir durante dos décadas a 200.000 personas para estudiar cómo la genética, el entorno, las condiciones sociales y los estilos de vida influyen en enfermedades como el cáncer, la diabetes, el alzhéimer o las patologías cardiovasculares; 12.000 participantes procederán de Castilla y León
Más de 1.500 castellanos y leoneses participan ya en la Cohorte IMPaCT, el gran estudio poblacional que seguirá durante 20 años la evolución de la salud de al menos 200.000 personas en España para avanzar en prevención, diagnóstico y medicina personalizada de precisión. Castilla y León aspira a incorporar alrededor de 12.000 participantes de entre 16 y 79 años a través de los tres nodos actualmente operativos en las áreas de salud de Salamanca, Valladolid Oeste y León.
El proyecto, impulsado por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII) y gestionado por el Centro de Investigación Biomédica en Red (CIBER), pretende construir una muestra representativa de la población española suficientemente amplia para analizar conjuntamente factores genéticos, ambientales y sociales, hábitos de vida e información clínica.
Su dimensión longitudinal constituye una de las claves del estudio. Las mismas personas serán seguidas durante más de dos décadas, lo que permitirá observar cómo evolucionan su salud y sus hábitos y relacionar esos cambios con la aparición, progresión o prevención de diferentes enfermedades.

Salamanca, Valladolid y León concentran los primeros participantes
Castilla y León participa en la Cohorte IMPaCT desde 2023 mediante la colaboración de la Consejería de Sanidad y Bienestar Social, la Gerencia Regional de Salud, las estructuras de investigación sanitaria y los profesionales encargados del reclutamiento y seguimiento.
Los más de 1.500 participantes incorporados hasta el momento proceden de tres nodos distribuidos por la Comunidad.
El primero se encuentra en el Área de Salud de Salamanca y comprende población adscrita a los centros de salud de San Juan, Sisinio de Castro —Garrido Norte—, Capuchinos, Universidad Centro, Alamedilla y Filiberto Villalobos.
El Área de Salud de Valladolid Oeste incorpora a usuarios de Parquesol, Delicias I y Delicias II, mientras que el nodo leonés comprende los centros de salud de Ribera del Órbigo, Astorga I, Astorga II, La Bañeza I, La Bañeza II, Santa María del Páramo y La Magdalena.
El objetivo a lo largo del proyecto es multiplicar considerablemente esa cifra inicial hasta alcanzar aproximadamente 12.000 castellanos y leoneses de entre 16 y 79 años.
Los participantes se seleccionan de manera aleatoria
La Cohorte IMPaCT no se configura a partir de pacientes afectados por una enfermedad concreta. Su propósito requiere estudiar una muestra amplia de población y seguir su evolución para conocer qué factores aparecen asociados posteriormente a un mejor o peor estado de salud.
Por esta razón, los participantes se seleccionan aleatoriamente entre la población adscrita a los centros de salud incluidos en el proyecto, una metodología dirigida a garantizar la representatividad de la muestra.
Las personas seleccionadas realizan cuestionarios, exploraciones físicas, pruebas fisiológicas y análisis de biomarcadores. Los datos obtenidos podrán relacionarse posteriormente con información sobre hábitos, alimentación, entorno, circunstancias sociales y características genéticas.
La continuidad durante dos décadas permitirá observar además cómo varían esos elementos. Frente a una fotografía puntual de la salud de una persona, el proyecto pretende construir una secuencia suficientemente prolongada para estudiar qué ocurre antes de que aparezcan determinadas enfermedades y cómo evolucionan sus factores asociados.
La Junta mantiene por ello el llamamiento #SiTeLlamanVen, dirigido a las personas seleccionadas para participar en el estudio.
El estudio busca anticiparse a la aparición de enfermedades
El volumen de información generado permitirá investigar enfermedades crónicas de elevada incidencia, entre ellas las patologías cardiovasculares, el cáncer, la diabetes, las enfermedades neurodegenerativas y los trastornos asociados al envejecimiento.
El propósito es identificar con mayor precisión la relación entre enfermedad y factores que habitualmente interactúan entre sí. La predisposición genética constituye una de las variables, pero el estudio incorpora igualmente alimentación, actividad y otros hábitos, condiciones sociales y características del entorno.
El seguimiento prolongado puede permitir determinar qué combinaciones aparecen relacionadas con un mayor riesgo y cuáles se asocian a trayectorias de salud diferentes.
La utilidad perseguida trasciende así el conocimiento epidemiológico. Los datos aspiran a favorecer una identificación más temprana de factores de riesgo, desarrollar estrategias preventivas mejor ajustadas a diferentes perfiles de población y proporcionar evidencia científica para mejorar la toma de decisiones clínicas.
Este planteamiento se integra en la denominada medicina personalizada de precisión, que busca adaptar las actuaciones preventivas, diagnósticas y terapéuticas a las características particulares de las personas y de diferentes grupos de población.
Atención Primaria permite seguir la salud durante dos décadas
Una de las singularidades de la Cohorte IMPaCT reside en el protagonismo de Atención Primaria. La estructura de los centros de salud permite acceder a una población amplia y diversa y mantener su seguimiento durante periodos prolongados.
A diferencia de investigaciones construidas exclusivamente a partir de pacientes hospitalarios o personas con una patología determinada, el proyecto incorpora población general y puede relacionar información clínica con circunstancias sociales, ambientales y de estilo de vida.
Esta capacidad resulta especialmente relevante para una cohorte diseñada para permanecer activa durante más de 20 años. Los centros de salud constituyen el punto de contacto continuado con los participantes y permiten estudiar la evolución de las personas antes y después de que aparezcan posibles problemas de salud.
La participación de profesionales de Atención Primaria añade además información procedente de contextos territoriales muy diferentes, una cuestión especialmente significativa en una comunidad extensa y dispersa como Castilla y León.
El envejecimiento y la cronicidad centran parte del interés en Castilla y León
La aportación de alrededor de 12.000 participantes permitirá incorporar al estudio nacional las particularidades de una población marcada por el envejecimiento, la presencia de enfermedades crónicas y la diversidad territorial.
Estas características ofrecen la posibilidad de analizar cómo interactúan los determinantes de la salud en contextos demográficos y geográficos diferentes, desde las ciudades hasta áreas con menor densidad de población.
La información recopilada no persigue únicamente conocer por qué enferman las personas. El seguimiento permitirá también estudiar qué factores aparecen vinculados al mantenimiento de un mejor estado de salud a medida que avanza la edad y cómo las circunstancias personales, sociales y ambientales pueden modificar esa trayectoria.
Con los primeros 1.500 participantes ya incorporados, Castilla y León ha iniciado así un proceso que continuará ampliándose durante los próximos años hasta aproximarse a los 12.000 previstos. Sus datos se integrarán en una infraestructura común de al menos 200.000 personas en toda España, concebida para proporcionar durante las próximas décadas una base científica sobre la que mejorar la prevención y avanzar hacia una atención sanitaria más personalizada.
