La obra, un óleo sobre lienzo de 98 por 82 centímetros que representa a dos figuras femeninas, se ha instalado en uno de los pasillos del Rectorado. La artista, que regentó durante 65 años una histórica farmacia del paseo del Espolón, amplía así la presencia de su pintura en las instituciones burgalesas.

La Universidad de Burgos ha incorporado a su patrimonio artístico el cuadro ‘Compañeras’, una obra de la pintora Amparo Castellanos de Grado que ha sido instalada en uno de los pasillos más transitados del Rectorado. La donación forma parte de una nueva entrega de pinturas que la artista ha realizado a diferentes instituciones de la ciudad, donde su trayectoria personal y artística ha estado estrechamente vinculada a la vida burgalesa durante décadas.
El óleo sobre lienzo, de 98 por 82 centímetros, representa a dos figuras femeninas y reúne algunas de las características más reconocibles de la producción de Castellanos, especialmente su interés por la representación de la mujer, la presencia volumétrica de las figuras y una utilización de la materia pictórica que concede especial protagonismo al color y al trazo.
La composición incorpora determinados elementos de abstracción que conviven con las formas reconocibles de las protagonistas, dentro de un lenguaje artístico en el que la densidad de la pintura y el tratamiento de las superficies adquieren una importancia destacada.
La instalación de ‘Compañeras’ en el Rectorado permitirá que la obra forme parte de un espacio de tránsito habitual para la comunidad universitaria y las personas que visitan las dependencias de la institución, ampliando la presencia del arte contemporáneo en sus instalaciones.
Arte y profesión
Aunque nació en el Valle de Trápaga, en Vizcaya, Amparo Castellanos ha desarrollado buena parte de su vida en Burgos, ciudad a la que llegó durante sus primeros años y con la que ha mantenido una relación personal y profesional especialmente estrecha.
Durante 65 años estuvo al frente de la farmacia situada en el paseo del Espolón, un establecimiento histórico declarado Bien de Interés Cultural que forma parte del patrimonio de la ciudad. Su dedicación profesional convivió durante décadas con una actividad artística que comenzó a desarrollar en sus ratos libres y que ha dado lugar a una producción pictórica marcada por la representación de figuras humanas y paisajes.
Entre los motivos que han inspirado sus composiciones ocupa un lugar destacado el entorno natural de la provincia de Burgos, especialmente los paisajes de la Sierra de la Demanda y los municipios próximos a Villanueva de Carazo.
La propia artista ha explicado que una parte importante de su pintura nace de la contemplación de «la cara sur de la Sierra de la Demanda, Hontoria del Pinar, Canicosa, Neila, Hacinas, paisajes y pueblos que diviso desde mi casa en Villanueva de Carazo».
Esta relación con el territorio ha convertido los paisajes rurales en uno de los elementos recurrentes de su obra, junto con las figuras femeninas que protagonizan numerosas composiciones y que vuelven a estar presentes en el cuadro donado a la Universidad de Burgos.

Patrimonio artístico
La incorporación de ‘Compañeras’ al patrimonio universitario se suma a otras donaciones realizadas por Amparo Castellanos a instituciones burgalesas, que han permitido distribuir una parte de su producción artística entre diferentes espacios de la ciudad.
El Ayuntamiento de Burgos cuenta con 14 de sus cuadros, mientras que el Museo de Burgos conserva otras ocho obras. A estas incorporaciones se añade ahora una nueva entrega de pinturas que ha tenido como destinatarios a la Universidad de Burgos, la Diputación Provincial, el Arzobispado, el Cabildo Catedralicio, la Universidad Isabel I y Diario de Burgos.
La presencia de sus composiciones en instituciones de distinta naturaleza amplía las posibilidades de conocimiento de una trayectoria artística desarrollada de manera paralela a su actividad profesional como farmacéutica.
En el caso de la Universidad de Burgos, la obra se ha situado en una zona de paso del Rectorado, donde podrá ser contemplada por estudiantes, docentes, personal universitario y visitantes.
Con esta donación, Amparo Castellanos continúa vinculando su producción pictórica a las instituciones de una ciudad que ha formado parte de su vida desde la infancia y cuyos paisajes, habitantes y espacios cotidianos han encontrado también su lugar en sus lienzos.
