La celebración, presidida por el obispo de León, recuperará parte de la música interpretada en el funeral del arquitecto y pondrá en valor su vínculo con la Pulchra Leonina
La Catedral de León celebrará el próximo jueves 18 de junio, a las 20.30 horas, una solemne eucaristía con motivo del centenario del fallecimiento de Antoni Gaudí i Cornet, una de las figuras más influyentes de la arquitectura universal. La ceremonia estará presidida por el obispo de León, Luis Ángel de las Heras Berzal, y evocará parte del repertorio musical interpretado en las exequias del arquitecto catalán en 1926.
La conmemoración quiere subrayar la dimensión artística, espiritual y religiosa de Gaudí, declarado Venerable por la Iglesia Católica y conocido internacionalmente como el “Arquitecto de Dios”, así como su relación histórica con la ciudad de León y con la Catedral.
Gaudí y León, una relación poco conocida
La elección de la Catedral de León como escenario de esta celebración responde a los vínculos que Antoni Gaudí mantuvo con la ciudad durante los años en los que trabajó en el Palacio Episcopal de Astorga y, posteriormente, en la Casa Botines.
Durante aquellas estancias, el arquitecto visitó con frecuencia León y conoció de cerca la Catedral, considerada una de las grandes obras del gótico europeo. La Pulchra Leonina formaba parte del universo arquitectónico que Gaudí admiraba por su concepción estructural, su verticalidad y el papel decisivo de la luz en la construcción del espacio sagrado.
El arquitecto, profundamente interesado por la arquitectura medieval, estudió con atención las soluciones desarrolladas por los maestros constructores de las catedrales góticas, una influencia que dialoga con la dimensión espiritual y simbólica de su propia obra.
La Casa de los Canónigos y la amistad con Cayetano Sentís
Durante sus visitas a León, Gaudí solía alojarse en la Casa de los Canónigos gracias a la amistad que mantenía con Cayetano Sentís i Gran, entonces canónigo doctoral de la Catedral leonesa.
Sentís era natural de Riudoms, en Tarragona, la misma localidad de origen del padre de Gaudí. Esa coincidencia favoreció una relación personal que se mantuvo en el tiempo y que constituye uno de los episodios menos conocidos de la presencia del arquitecto en León.
La celebración del centenario permitirá recuperar esta conexión histórica y mostrar una faceta del arquitecto vinculada directamente a la vida eclesial leonesa.

Una eucaristía que evocará el funeral de 1926
La ceremonia incorporará un programa musical diseñado a partir de un trabajo de investigación histórica y adaptación litúrgica.
La celebración comenzará con el canto gregoriano Subvenite, Sancte Dei, el mismo texto litúrgico que acompañó la entrada del féretro de Gaudí en la Catedral de Barcelona tras su fallecimiento en junio de 1926.
Las crónicas de la época describen una multitudinaria manifestación de duelo durante el traslado del cuerpo desde el Hospital de la Santa Creu hasta la Catedral barcelonesa y, posteriormente, hasta el Templo Expiatorio de la Sagrada Familia.
Tomás Luis de Victoria, Fauré y canto gregoriano
El repertorio incluirá varias piezas del Requiem a cuatro voces de Tomás Luis de Victoria, cuya música estuvo presente en las exequias del arquitecto y está considerada una de las cumbres de la polifonía sacra española.
También se interpretarán obras de Gabriel Fauré, entre ellas el Pie Iesu y el Cantique de Jean Racine, junto a diversos cantos gregorianos propios del Oficio y de la Misa de Difuntos.
El acompañamiento musical correrá a cargo del Coro Escarcha y del órgano de la Catedral de León, interpretado por su organista titular, Carlos J. Fernández Bollo, responsable también de la preparación musical de esta recreación histórica.
Participarán como solistas el cantor Guillermo Ares, encargado de las intervenciones gregorianas, y la soprano Judit Martínez, que interpretará el Pie Iesu de Fauré. La celebración concluirá con la Elegy in B flat major, de Sir George Thalben-Ball, interpretada al órgano.
Un homenaje al arquitecto de la fe
La conmemoración leonesa se enmarca en los actos organizados con motivo del centenario del fallecimiento de Gaudí y quiere destacar la profunda espiritualidad que marcó su vida, especialmente en sus últimos años, dedicados casi por completo a la construcción del Templo Expiatorio de la Sagrada Familia de Barcelona.
Más allá de su importancia artística, la figura de Gaudí ocupa un lugar singular en la historia de la arquitectura por haber integrado fe, innovación técnica, simbolismo religioso y creatividad plástica en una obra de alcance universal.
La eucaristía en la Catedral de León se plantea así como un acto de memoria, oración y cultura, en el que patrimonio, música litúrgica e historia se unen para recordar a un creador que convirtió la arquitectura en una expresión de belleza al servicio de la fe.
