El móvil se consolida como el principal canal de compra
Los consumidores españoles gastarán una media de 270 euros en compras online durante las rebajas de verano de 2026, un 3% más que en el mismo periodo del año anterior, cuando el ticket medio se situó en 262 euros, según las estimaciones del informe Rebajas en eCommerce Verano 2026.
El dato confirma el peso creciente del comercio electrónico en una campaña que ha dejado de concentrarse exclusivamente en el tradicional inicio de julio. En los últimos años, las rebajas han evolucionado hacia un calendario más escalonado, en el que cada marca adelanta o adapta sus promociones y el canal online gana protagonismo al anticipar ofertas vinculadas al cambio de temporada, las vacaciones y las compras planificadas.
El comportamiento del consumidor apunta además a una compra menos impulsiva y más estratégica. Las rebajas se consolidan como un periodo utilizado para adquirir productos de mayor valor o artículos previamente decididos, especialmente en un contexto en el que la inflación ha modificado las prioridades de gasto de muchos hogares.
Electrónica, viajes y belleza lideran la demanda
La electrónica será la categoría con mayor volumen de pedidos online durante las rebajas de verano, con el 38% del total previsto. Le seguirán los viajes, con el 18%, y salud y belleza, con el 13%.
La distribución resulta significativa porque desplaza a la moda, tradicionalmente asociada a este periodo promocional, fuera de las tres primeras posiciones del consumo digital.
Este cambio refleja una posible reordenación de las decisiones de compra. Los consumidores parecen aprovechar las rebajas para acceder a productos o servicios de precio más elevado, como dispositivos tecnológicos o reservas relacionadas con las vacaciones, mientras reservan otras compras para momentos en los que los descuentos puedan resultar más profundos.
Un comprador de mediana edad y habituado al entorno digital
El perfil del comprador online durante las rebajas de verano presenta una distribución prácticamente equilibrada por género, con un 51% de mujeres y un 49% de hombres.
Por edades, el grupo de 45 a 54 años lidera las compras digitales en este periodo, con el 26% del total. A continuación se sitúan las personas de entre 35 y 44 años, con el 20%, y el segmento de 55 a 64 años, con el 17%.
Estos datos dibujan un consumidor de mediana edad, con hábitos digitales ya consolidados y mayor capacidad de gasto, que utiliza las rebajas como una oportunidad para optimizar compras previstas.

El móvil concentra seis de cada diez compras
El teléfono móvil será el dispositivo dominante durante esta campaña. El informe estima que el 62% de las compras online se realizará desde smartphones, frente al 37% que se efectuará a través de ordenador y el 2% mediante tablet.
La consolidación del móvil como principal herramienta de compra refuerza una tendencia ya asentada en el comercio electrónico: decisiones más rápidas, procesos de pago simplificados y una relación cada vez más directa entre navegación, comparación de precios y compra final.
Para los comercios, este comportamiento obliga a adaptar la experiencia digital a usuarios que consultan, comparan y adquieren productos desde pantallas pequeñas, con especial atención a la claridad de la información, la facilidad de pago y la transparencia en los costes finales.
Rebajas más fragmentadas y consumo más selectivo
La campaña de verano ya no responde a un único calendario ni a una lógica uniforme. Aunque el 1 de julio continúa siendo una referencia reconocible, muchas promociones comienzan antes en el canal digital y se prolongan con distintas intensidades según el sector.
Esta fragmentación favorece un consumidor más atento a la evolución de los precios y menos vinculado a una compra inmediata. La decisión se distribuye en varios momentos: búsqueda previa, comparación, seguimiento del descuento y adquisición cuando el precio se ajusta a las expectativas.
El comercio electrónico gana así peso en una campaña marcada por la planificación, la sensibilidad al precio y la búsqueda de oportunidades en categorías de alto valor.
Una campaña marcada por la rentabilidad
El aumento del gasto medio no implica necesariamente una campaña más sencilla para los comercios. Las rebajas elevan el volumen de operaciones, pero también reducen márgenes y obligan a competir en precio en un entorno digital cada vez más saturado.
En este contexto, las empresas del sector buscan fórmulas para mejorar la rentabilidad de cada visita y aprovechar los momentos de mayor predisposición a la compra.
La evolución del consumo online durante las rebajas de verano muestra un mercado más maduro, con compradores que combinan hábito digital, prudencia económica y mayor exigencia en la relación entre precio, utilidad y oportunidad.
