Seducción lleva tres décadas de música a Tercera Actividad

El concierto, concedido como premio del concurso de videoclips de Palencia Sonora, reunió canciones de los años cincuenta, sesenta y setenta en el centro de atención a personas mayores y en situación de dependencia de Aguilar de Campoo.

El grupo Seducción ha ofrecido un concierto en el centro Tercera Actividad de Aguilar de Campoo, en Palencia, como reconocimiento por la victoria del centro en el concurso de videoclips del Festival Palencia Sonora. La actuación recorrió la música popular de las décadas de 1950, 1960 y 1970 y convirtió el repertorio en una experiencia compartida de baile, canto y recuerdo.

La propuesta acercó la programación del festival al espacio residencial y permitió que las personas usuarias participaran en una actividad musical construida alrededor de canciones y artistas vinculados a distintas etapas de sus vidas.

Palencia Sonora premia el videoclip de Tercera Actividad

El concierto formaba parte del premio obtenido por Tercera Actividad en el concurso de videoclips organizado por el Festival Palencia Sonora. La iniciativa trasladó la música en directo desde los escenarios habituales hasta el centro de atención a personas mayores y en situación de dependencia.

La actuación reconoció el trabajo realizado por las personas participantes en el certamen y prolongó la experiencia creativa más allá de la grabación del vídeo. El premio adquirió así un carácter colectivo, al permitir que residentes, profesionales y acompañantes disfrutaran juntos de la música.

La colaboración muestra también las posibilidades de incorporar a los centros residenciales propuestas procedentes de la programación cultural de la provincia. En este caso, el vínculo con Palencia Sonora permitió convertir un concurso audiovisual en una jornada presencial.

Seducción recorre la música de los años cincuenta a los setenta

Los integrantes de Seducción plantearon un itinerario por tres décadas de música popular. El repertorio reunió composiciones reconocibles de los años cincuenta, sesenta y setenta, un periodo marcado por la evolución de los formatos de consumo musical, la expansión de la radio y la llegada de nuevas corrientes nacionales e internacionales.

Las canciones seleccionadas formaban parte de la memoria personal de muchas de las personas asistentes. Algunas piezas fueron acompañadas con palmas, otras despertaron el canto colectivo y varias llevaron el baile al centro de la actividad.

El concierto evitó la distancia entre intérpretes y público. La familiaridad del repertorio facilitó la participación y transformó la actuación en un encuentro donde cada tema podía remitir a una celebración, una relación, un viaje o una etapa concreta.

Canciones vinculadas a la memoria personal

La música de una época permanece asociada con frecuencia a experiencias cotidianas y acontecimientos significativos. Al recuperar canciones escuchadas durante la juventud o la edad adulta, el concierto abrió un espacio para compartir recuerdos y reconocer melodías que habían acompañado distintos momentos vitales.

La actividad no se limitó a una sucesión de interpretaciones. El público respondió desde el movimiento, la voz y la conversación, incorporándose a una propuesta en la que escuchar suponía también recordar y relacionarse con los demás.

Esta participación convirtió el repertorio en un lenguaje común entre artistas y asistentes. La música permitió que distintas vivencias individuales confluyeran durante una jornada desarrollada dentro del propio centro.

La cultura entra en la vida cotidiana del centro

La celebración del concierto en Tercera Actividad acercó una actuación profesional a personas que pueden encontrar dificultades para desplazarse a salas, festivales o espacios culturales.

La actividad se integró en la vida diaria del centro sin perder su carácter escénico. El grupo mantuvo el formato de concierto, mientras el entorno favoreció una relación más próxima con el público y una respuesta espontánea ante cada canción.

El resultado reforzó el valor de las propuestas culturales adaptadas a los espacios de atención. La accesibilidad depende también de que la programación pueda llegar hasta los lugares donde viven las personas y ofrezca condiciones adecuadas para su participación.

Un premio convertido en experiencia compartida

La victoria en el concurso de videoclips permitió que el reconocimiento trascendiera el propio resultado. El concierto de Seducción implicó a la comunidad del centro y dio continuidad a una iniciativa basada en la creatividad y la participación.

El recorrido musical por los años cincuenta, sesenta y setenta recuperó melodías conocidas por varias generaciones. Las personas asistentes cantaron, bailaron y compartieron recuerdos durante una actuación que situó el disfrute colectivo en el centro de la jornada.

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