Las partículas procedentes de los incendios de León y Zamora y las elevadas concentraciones de ozono afectan especialmente al oeste y al centro de la Comunidad. La recomendación se extiende a toda la población y refuerza las precauciones para las personas vulnerables.
La Junta de Castilla y León ha recomendado este jueves, 30 de julio, reducir al máximo las actividades al aire libre y evitar el ejercicio físico intenso ante el aumento de las concentraciones de partículas y ozono registrado principalmente en las zonas oeste y centro de la Comunidad. El episodio está relacionado con las emisiones de los incendios forestales de León y Zamora y con las condiciones meteorológicas previstas.
La advertencia afecta al conjunto de la población, aunque presta especial atención a las personas con enfermedades respiratorias o cardiacas y a quienes presentan una mayor sensibilidad frente a la contaminación. Campamentos, clubes deportivos y otras entidades deberán trasladar sus actividades a espacios interiores siempre que resulte posible.
León y Zamora elevan la presencia de partículas
Los datos de la Red de Control de la Calidad del Aire de Castilla y León muestran concentraciones elevadas de partículas y ozono, con una mayor incidencia en el oeste y el centro del territorio castellano y leonés.
El humo generado por los incendios de León y Zamora incorpora partículas en suspensión que pueden desplazarse a distancias considerables en función del viento y de la estabilidad atmosférica. La situación meteorológica favorece además la persistencia de los contaminantes y la elevación de los niveles de ozono.
La combinación de ambos factores amplía el episodio más allá de las zonas próximas a las llamas. La Junta aconseja por ello adoptar precauciones en toda la Comunidad, aunque los registros más elevados se concentren en determinadas áreas.
El esfuerzo físico aumenta la cantidad de aire inhalado
La principal recomendación consiste en evitar las actividades que exijan un esfuerzo físico intenso, especialmente cuando se desarrollen en espacios abiertos.
Al correr, montar en bicicleta, practicar deportes o realizar trabajos exigentes aumenta la frecuencia respiratoria y, con ella, la cantidad de aire y contaminantes que entran en el organismo. La exposición puede ser mayor cuando la actividad se prolonga durante varias horas.
La Junta pide limitar estas prácticas mientras se mantenga el episodio. La medida afecta a la población general y debe aplicarse con mayor rigor entre las personas sensibles o con patologías previas.
Campamentos y clubes deberán trasladar sus actividades
La Consejería recomienda que los campamentos, centros educativos, clubes deportivos y entidades que organizan actividades estivales eviten las propuestas al aire libre.
La adaptación puede incluir el traslado a recintos cerrados, la reducción de la intensidad de los ejercicios o el aplazamiento de entrenamientos, excursiones y competiciones.
La indicación adquiere especial importancia en actividades con menores, personas mayores o participantes con asma y otras enfermedades respiratorias. El Índice Nacional de Calidad del Aire considera sensibles a los adultos y niños con problemas respiratorios y a los adultos con afecciones cardiacas.
La Junta aconseja mantener cerradas las ventanas
En los edificios, la recomendación pasa por mantener cerradas las ventanas siempre que resulte posible para limitar la entrada de humo y partículas.
También conviene evitar el uso de sistemas de ventilación que introduzcan directamente aire exterior mientras persistan las concentraciones elevadas. La medida deberá compatibilizarse con las necesidades térmicas de cada inmueble durante las horas de mayor calor.
En viviendas, residencias, centros de día y otros espacios con personas vulnerables resulta aconsejable elegir las habitaciones con menor entrada de aire exterior y reducir la exposición directa al humo.
Estas pautas tienen carácter temporal y deberán ajustarse a la evolución del episodio y a la información ofrecida por las estaciones de medición.
Las partículas y el ozono afectan al sistema respiratorio
Las partículas PM10 y PM2,5 pueden penetrar en las vías respiratorias, mientras el ozono troposférico actúa como un contaminante irritante. La repercusión depende de la concentración, el tiempo de exposición y el estado de salud de cada persona.
El Ministerio de Sanidad señala que las partículas y el ozono se encuentran entre los contaminantes atmosféricos con efectos sobre la salud respiratoria y cardiovascular. La incidencia puede resultar más acusada entre las personas vulnerables y durante episodios de exposición elevada.
La presencia de irritación ocular, tos, dificultad para respirar, molestias torácicas o un empeoramiento de una enfermedad previa aconseja abandonar la actividad física y permanecer en un espacio protegido. Cuando los síntomas sean intensos o persistentes, será necesario solicitar atención sanitaria.
Los datos se actualizan cada hora
La Consejería mantendrá el seguimiento de las concentraciones a través de la Red de Control de la Calidad del Aire de Castilla y León.
La ciudadanía puede consultar la evolución mediante el portal autonómico, el Índice Nacional de Calidad del Aire del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, la plataforma de la Agencia Europea de Medio Ambiente y la aplicación móvil ICA.
El índice estatal ofrece información en tiempo real sobre partículas, ozono y otros contaminantes, además de recomendaciones diferenciadas para la población general y los grupos sensibles. Los registros horarios son provisionales y pueden actualizarse después de los procesos de validación.
La evolución determinará la duración de las medidas
La Junta no ha fijado inicialmente una fecha para retirar las recomendaciones. Su vigencia dependerá de la evolución de los incendios, las emisiones, el viento, las temperaturas y la dispersión de los contaminantes.
Las condiciones pueden variar entre provincias e incluso entre estaciones situadas dentro de una misma zona. La consulta periódica de los datos permitirá adaptar las actividades y conocer si la calidad del aire mejora o empeora a lo largo de la jornada.
