Sacyl atendió directamente a 150.731 personas entre enero y junio y necesitó activar medios sanitarios en casi el 92 % de las demandas recibidas. Las unidades de soporte vital básico asumieron tres de cada cuatro movilizaciones, mientras Valladolid y León concentraron el mayor número de pacientes atendidos.

La Gerencia de Emergencias Sanitarias de Castilla y León gestionó 150.379 llamadas de asistencia urgente durante el primer semestre de 2026, una actividad que requirió movilizar 161.199 recursos sanitarios y permitió atender directamente a 150.731 personas en las nueve provincias. En el 91,8 % de las demandas fue necesario desplazar algún medio asistencial, mientras el 8,1 % pudo resolverse desde el Centro Coordinador de Urgencias sin activar vehículos o equipos sobre el terreno.
El volumen equivale a una media de 831 llamadas y 891 movilizaciones cada día entre enero y junio. La diferencia entre ambos registros se explica porque una misma emergencia puede requerir la intervención simultánea o sucesiva de varios recursos, por ejemplo una ambulancia de soporte vital básico y posteriormente una unidad medicalizada o un helicóptero.
Los datos muestran además un crecimiento respecto a ejercicios anteriores. En el primer semestre de 2024 se contabilizaron 142.180 llamadas y 150.880 movilizaciones, por lo que en dos años la demanda ha aumentado un 5,8 % y el número de recursos activados, un 6,8 %. La comparación con 2023, cuando se registraron 132.745 llamadas, eleva el incremento acumulado hasta el 13,3 %.
La información difundida por la Junta contiene una errata en uno de sus párrafos, donde atribuye 150.731 registros a las llamadas gestionadas. Tanto el encabezado de la nota como el resto de fuentes que reproducen los datos oficiales sitúan correctamente la cifra en 150.379 llamadas, mientras 150.731 corresponde a las personas atendidas.
Tres de cada cuatro movilizaciones recaen en el soporte vital básico
La mayor carga operativa correspondió a las unidades de soporte vital básico, que realizaron 122.667 intervenciones, el 76,1 % de todas las movilizaciones contabilizadas durante el semestre. Son los recursos que cubren buena parte de las urgencias extrahospitalarias y realizan la primera atención y el traslado cuando la situación clínica no requiere inicialmente soporte vital avanzado.
Las unidades medicalizadas de emergencias sumaron otras 13.951 activaciones y los recursos de Atención Primaria participaron en 17.483 intervenciones. Los helicópteros medicalizados realizaron 1.176 servicios, las ambulancias de transporte interhospitalario alcanzaron 4.984 y las unidades de enfermería de emergencias, 763. El resto hasta completar los 161.199 recursos corresponde a medios de comunidades limítrofes o de otras instituciones, entre ellas Cruz Roja y Protección Civil.
La evolución respecto a 2024 permite observar dónde ha crecido con mayor intensidad la actividad. Hace dos años, el soporte vital básico acumuló 115.110 movilizaciones, Atención Primaria participó en 15.504 y los helicópteros realizaron 963 intervenciones. Desde entonces, las activaciones han aumentado aproximadamente un 6,6 %, un 12,8 % y un 22,1 %, respectivamente.
El 91,8 % de las demandas sanitarias urgentes necesitó la movilización de algún recurso, y las unidades de soporte vital básico asumieron más de 122.600 intervenciones.
Valladolid y León concentran cuatro de cada diez asistencias
La distribución provincial refleja tanto el tamaño de la población como la actividad asistencial de cada territorio. Valladolid registró 34.919 personas atendidas, la cifra más alta de la Comunidad, seguida de León, con 27.382, y Burgos, con 22.523.
Salamanca contabilizó 19.707 asistencias; Zamora, 11.254; Ávila, 11.061; Palencia, 10.564; Segovia, 8.381, y Soria, 4.940. En conjunto, Valladolid y León concentraron algo más del 41 % de todas las personas atendidas durante el semestre.
Las cifras absolutas permiten medir el volumen de actividad, aunque por sí solas no ofrecen una comparación homogénea entre provincias. Para conocer la presión relativa sobre cada territorio habría que relacionarlas con población, envejecimiento, dispersión geográfica, actividad turística, red viaria y disponibilidad de recursos sanitarios, variables especialmente relevantes en una comunidad extensa y con numerosos núcleos rurales.
La organización de Emergencias Sanitarias intenta precisamente dar respuesta a esa dispersión mediante una red que combina el Centro Coordinador de Urgencias, ambulancias de distintos niveles asistenciales, unidades medicalizadas y recursos aéreos. Desde el 1 de julio, además, la planificación autonómica ha alcanzado los diez helicópteros medicalizados, uno por provincia y otro destinado a El Bierzo, dentro de la ampliación anunciada por la Junta.

Traumatismos, problemas neurológicos y respiratorios
La naturaleza de las llamadas muestra que la actividad del sistema extrahospitalario va mucho más allá de los accidentes graves.
Los traumatismos y enfermedades del aparato musculoesquelético constituyeron el principal motivo de demanda, con el 22,68 % de las llamadas. Los problemas relacionados con el sistema nervioso y los órganos sensoriales representaron el 14,18 %, mientras las enfermedades respiratorias alcanzaron el 12 % y las cardiovasculares, el 9,11 %. Los trastornos mentales originaron otro 8 % de las atenciones urgentes gestionadas por el Centro Coordinador.
La distribución mantiene a los traumatismos como principal causa, pero su peso ha aumentado respecto a 2024, cuando representaban el 21,4 % de las demandas.
Estos porcentajes ayudan también a entender por qué una parte de las llamadas puede resolverse sin desplazar una ambulancia. El Centro Coordinador no actúa únicamente como punto de activación de vehículos, sino que clasifica la demanda, determina su prioridad y decide qué nivel asistencial resulta necesario en cada caso.
El 79 % de las llamadas se produjo entre las 8.00 y las 22.00 horas, mientras aproximadamente una quinta parte correspondió al periodo nocturno.
2.724 intervenciones en accidentes de tráfico
Las carreteras originaron 2.724 intervenciones sanitarias por accidentes de tráfico durante los seis primeros meses del año, equivalentes al 1,9 % de los avisos gestionados por el CCU. La cifra supera las 2.556 actuaciones contabilizadas en el mismo periodo de 2024, un incremento aproximado del 6,6 %.
León registró el mayor número, con 540 actuaciones, seguida muy de cerca por Valladolid, con 535. Burgos contabilizó 412; Salamanca, 368; Ávila, 211; Segovia, 202; Palencia, 185; Zamora, 156, y Soria, 115.
Aunque los siniestros viales tienen una elevada visibilidad por la complejidad de algunas intervenciones y la necesidad ocasional de movilizar varios medios, representan una parte pequeña de toda la carga asistencial de Emergencias Sanitarias. La mayor parte del trabajo cotidiano procede de enfermedades, caídas, traumatismos y descompensaciones clínicas que se producen tanto en domicilios como en espacios públicos.
Una red que atiende al paciente antes de llegar al hospital
La Gerencia forma parte del denominado Sistema de Atención Integral de Urgencias y Emergencias de Castilla y León, que conecta tres niveles asistenciales. Los servicios de urgencias hospitalarias cubren el ámbito intrahospitalario, mientras fuera del hospital intervienen los Puntos de Atención Continuada de Atención Primaria y Emergencias Sanitarias. El Centro Coordinador de Urgencias decide y coordina los recursos necesarios para cada demanda.
Ese modelo explica que los 150.379 avisos hayan generado más movilizaciones que llamadas y, al mismo tiempo, que alrededor de uno de cada doce pueda resolverse sin enviar ningún vehículo.
La evolución de los últimos años apunta además hacia un aumento sostenido de la actividad. De 132.745 llamadas en el primer semestre de 2023 se pasó a 142.180 en 2024 y a 150.379 en 2026.
Detrás de ese crecimiento aparecen situaciones muy diferentes, desde un traumatismo hasta una dificultad respiratoria, una urgencia cardiovascular, una crisis de salud mental o un accidente de tráfico. El dato que resume la presión sobre el sistema está precisamente en la respuesta: durante los seis primeros meses del año, cada día fue necesario movilizar de media cerca de 900 recursos sanitarios en Castilla y León.
